KM 15.976 Toledo-Córdoba-Sevilla-Granada

La llegada al aeropuerto de Madrid no tuvo contratiempos y cerca del mediodía ya estaba tomando el micro que me llevaba a un hotel cerca para ir a retirar el auto que habíamos alquilado. La idea de la semana era manejar desde Madrid hasta Málaga, parando en las ciudades más importantes que comprenden Andalucía. Después de hacer unos trámites y tener la fortuna que nos habían hecho un upgrade en el auto, tomé el Smart 5 Puertas Blanco y me encamine para la ciudad de la capital española. Antes de buscar a Uli por el aeropuerto que llegaba a eso de las cinco de la tarde tuve que ir primero nuevamente a la casa de mi amiga a buscar la valija grande, ordenar un poco la ropa y hacer tiempo para arrancar. Sin contratiempos pude hacer todo como lo había previsto y me fui a la Terminal 1 a recibir a Uli en su primera visita al continente Europeo.

El vuelo de Aerolíneas Argentinas llegó a tiempo y cerca de las seis de la tarde ya teníamos todo guardado en el auto para arrancar el viaje. El primer destino era Toledo, a unos 90 kilómetros de Madrid, no tocó un poco de tránsito a la salida ya que salía toda la gente de trabajar pero nos vasto con pasar dos o tres salidas hacia las afueras de la ciudad para encontrar la ruta despejada, con buena música y charla se hizo finalmente un viaje placentero. Para esta etapa del viaje no habíamos coordinado ningún hostel o lugar para dormir por lo que unos días antes había enviado invitaciones vía couchsurfing para que nos hospeden en este primer destino y dimos con una chica que vivía en la entrada de la ciudad que de muy buena onda nos aceptó.

Toledo Amurallada

La llegada a Toledo con el atardecer asomándose sobre la ciudad fue esplendida, un sol rojizo que caía sobre el casco antiguo de la ciudad amurallada nos dio una cálida bienvenida. La calle donde se encontraba el departamento de Vicky quedaba enfrente de la estación de trenes (increíble arquitectura árabe) y solamente a unas cuadras de la entrada del casco. Nos recibió muy cálidamente en su departamento de generoso espacio, donde estaba compartiendo el mismo con un amigo de ella que se estaba quedando unos meses. Nos acomodó en un tercer cuarto que quedaba y nos dio un primer pantallazo acerca de la ciudad y las cosas para poder recorrer en un día. Para aprovechar lo que quedaba de día, ya que en la primavera de Europa la noche cae cerca de las nueve y media, nos fuimos a dar unas vueltas por la ciudad y a recorrer sus particulares calles. El casco antiguo de Toledo está situado sobre una colina bordeada por el río Tajo, el mismo que desemboca en Lisboa, y está rodeada todavía en gran parte por las murallas construidas allá por el siglo XV. Caminamos arriba hacia colina apreciando las vistas de los alrededores y entramos por el antiguo puente que daba paso a las escaleras para llegar a la entrada de la ciudad. Sin ningún rumbo ni recorrido por hacer solamente nos fuimos perdiendo por las calles angostas apreciando la arquitectura de la casa, sus increíbles puertas medievales y todo el decorado de época con la que está actualmente la ciudad. Me llamó mucho la atención que sobre los balcones de varios edificios históricos y casas aparecían colgados unas telas con insignias e imágenes católicas, como así también un tela de muchos kilómetros que iba cubriendo las calles en el medio entre los edificios, razón por lo que íbamos a enterarnos al día siguiente. De muy buena manera nos recibía Toledo y para terminar el día hicimos una parada en un típico bar de tapas para que Uli empiece a degustar la comida española y brindar por el viaje (menú: tortilla española, aceitunas, bocadillo jamón serrano, atún en escabeche, carretilla y cervezas – de lujo). Por la noche volvimos al departamento donde nos quedamos charlando con Vicky y Sergio de la actualidad española & argentina y ya cerca de las doce palmamos para descansar y poder tomar energía para caminar la ciudad entera en un día.

Al día siguiente, y con guía en mano que nos había prestado Vicky, empezamos cerca de las 9 am el recorrido con un día primaveral perfecto para caminar. El primer edificio que visitamos fue el Alcázar, antiguo complejo de residencia real, en el que hoy en día está emplazada la biblioteca municipal y el museo de militar. Aprovechamos, por recomendación local, y además de recorrer sus interiores subimos a una de sus torres a desayunar y poder ver una vista espectacular de toda la orografía de Toledo. Siguiendo unas cuadras para abajo se llega a la imponente Catedral de Toledo con su fachada majestuosa y decorada para lo que suponíamos que era para una ceremonia religiosa. Sin dudarlo pagamos el ticket y entramos a recorrer esta catedral, que nos llevó más de 2 horas, absorbiendo su historia desde su construcción hasta la actualidad, por suerte con la entrada nos dieron un audio guía en la cual nos iba dando detalles e información sobre cada sector, imagen, cuadro, altar o capilla de la catedral. Pasado el mediodía y después de empaparnos de historia católica-española nos fuimos a recorrer la ciudad bordeando la muralla y apreciando las vistas que nos iba regalando la altura del casco antiguo sobre la periferia de la ciudad. Como Vicky no iba a trabajar sobre la tarde y de muy buena onda arreglamos para encontrarnos en la Plaza Central e ir a almorzar y recorrer por la tarde la Judería y lado sur. Bien dispuesto a siempre probar las cosas típicas de cada ciudad, nos llevó a un restaurante chico sobre una cortada que nos empezó a tirar de las tapas más deliciosas que he probado con unas cerveza típica de Toledo. El tapeo empezó con unos exquisitos tomates verdes fritos con queso de cabra, jabalí con ajo asado y ciervo guisado, seguimos con unas papas alineadas y bocadillos sobre pan casero. Una panzada y como dicen los españoles comida para flipar. Por la tarde empezamos a recorrer el lado sur y oeste de la ciudad entrando en un principio en el barrio La Judería donde se encuentra el barrio judío y una de las dos sinagogas que actualmente quedan en pie en toda España. Pasando por el museo de El Greco y apreciando sus pinturas como su arte cada paso que uno da va entrando aún más en esta ciudad de cuento medieval donde se puede respirar y vivir aquellos años a través de sus construcciones, plazas, calles e historia. Entrada la tarde una lluvia torrencial de corta duración nos hizo hacer una parada y aprovechando el párate nos fuimos a La Tetería a probar los exquisitos tés y dulces árabes. Nos quedaba solamente ver una Iglesia estilo mudéjar con sus vistas hacia las colinas del sur de la ciudad y caminar por el Puente de San Martín a las afueras del casco para disfrutar de las vistas. Llevadas nueve horas caminando volvimos bordeando la muralla a la casa para descansar un rato y disfrutar de lo que iba a ser lo más lindo del día. Vicky nos había prometido llevar a ver el atardecer sobre una de las colinas donde se ve caer el sol acostado por detrás del casco con una luz rojiza bañanado las cúpulas de las casas, iglesias y monumentos de Toledo. Y así fue, fuimos en auto hasta un mirador, con cerveza en mano nos dispusimos a apreciar las hermosas vistas, sacar muchas fotos y conversamos mucho también acerca del último siglo de España, su monarquía, complicada actualidad y demás reseñas históricas del país. Muy interesante poder saber más sobre la historia de cada lugar desde el punto de vista de un local y conocer su sociedad a través de lo que su gente vivió y piensa. Entre la charla y el espectacular atardecer que nos regaló el día se nos pasó la hora hasta las diez de la noche cuando encaramos el retorno para armar las valijas, descansar un rato y prepararnos para el otro día partir hacia el próximo destino Andaluz, Córdoba.

Córdoba 3 Culturas

Salimos de Toledo a eso de las nueve de la mañana, con el tutu paramos en una estación a aprovisionarnos para el desayuno y ya partir hacia el sur. El trayecto nos llevó alrededor de 3 horas recorriendo unos 320 kilómetros sobre una autovía en perfecto estado, que se va diagramando entre las colinas y montes sureños con sus impresionantes campos de olivos y naranjos y un sol radiante bridándonos una mañana perfecta para manejar y disfrutar del camino. En Córdoba habíamos reservado un hostel que sin darnos cuenta quedaba en el centro del casco antiguo de la ciudad y en el cual los autos particulares no tenían acceso, después de un par (o varias) infracciones de tránsito (espero que las foto multas no me lleguen a la tarjeta) pudimos estacionar el auto a unas cuadras y caminar hacia el hostel a dejar las valijas y empezar a recorrer la ciudad que solamente íbamos a tener la tarde y mañana del otro día. Córdoba es una ciudad de gran tamaño, antiguamente era la más poblada de España, donde los árabes tuvieron su gran esplendor e influencia en su desarrollo y arquitectura brindando hoy en día una arquitectura con diseño mudéjar. También famosa por haber sido una las provincias de las 3 Culturas, mantiene su reflejo y espacio en cada barrio de la ciudad llevándolo a uno a revivir a cada momento el auge de los diferentes imperios. Como atracción principal y emplazada majestuosamente sobre el río Guadalquivir se encuentra la Mezquita Catedral de Córdoba. Pero al llegar a la misma después del mediodía nos encontramos con mucha gente haciendo cola por lo que decidimos ir a visitar el resto de la ciudad y al otro día por la mañana hacer solamente esta visita. Empezamos la caminara hacia la Torre de Oro, que se encuentra del otro lado del puente que conecta a la Mezquita y fue la torre donde daba la entrada grande a la ciudad en la conquista árabe y por la cual se custodiaba las murallas y demás entradas. Con diferentes salas y tres pisos hasta la parte alta de la torre, te van mostrando con maquetas, documentos, diseños las diferentes formas de vivir que tenía cada cultura & religión para que uno vaya entendiendo como vivían en aquellos momentos además de aprecias las diferencias sobre sus costumbres y quehaceres cotidianos. La influencia y desarrollo que le dieron los árabes a toda la región a través de sus arquitectos, ingenieros, médicos hacen dar cuenta de lo avanzado que estaban en aquellos siglos sobre los imperios cristianos y como éstos últimos aprovecharon todo su esplendor y desarrollos para luego expulsarlos hacia el mar tomando el control absoluto de todas las ciudades allá por el siglo XVI.

Luego de empaparme y absorber la mayor cantidad de conocimiento e historia árabe, la cual debo decir que me sorprendió de gran manera, empezamos a caminar para conocer el Alcázar de Córdoba. Los reyes cristianos lo utilizaban como residencia cuando se dirigían hacia esta ciudad, con bellos jardines, típicas torres de seguridad y un palacio central nos ofreció una visita muy placida para seguir descubriendo las residencias de los reyes católicos. A la salida paramos a comer unos bocadillos e hidratarnos en una plaza y descansar ya que iba a hacer un día largo y agotador. La segunda sinagoga en pie que queda en toda España se encuentra a unas cuadras del Alcázar y pasamos a visitarla para conocer su interior e historia. Me lleve la sorpresa que la sinagoga hoy en día no es más que una sala de oración de 4×5 metros con la mitad de sus paredes en ruinas y reconstruidos algunos murales con las oraciones y frases de la Tora que estaban en su momento. De hecho se descubrieron los muros cuando hace unos años se tiraron abajo las estructuras de madera que había en una casa y ahí fue cuando se descubrieron esos antiguos murales y descubrir así la sinagoga. No hace falta decir que de las 3 Culturas, la menos representativa y la cual no tiene ningún monumento, edificio, estructura en pie salvo las dos sinagogas casi en ruinas, es la judía. Y sinceramente es muy triste porque no solo es un pueblo que viene sufriendo y peleando por su lugar desde siglos sino que como otras civilizaciones o imperios que tuvieron sus desarrollos en distintas partes del mundo y en las cuales hoy en día aunque sea mantienen su historia o huella, los desarrollos judíos en España hoy no conservan nada de sus orígenes salvo los barrios Juderías en cada ciudad. Lo que quedaba de la tarde se iba a desarrollar con largas caminatas por toda la ciudad pasando por algunos de sus puntos importantes como el Ayuntamiento de la ciudad con unas ruinas romanas del siglo IV a su costado, la Iglesia San Pablo, la Plaza Central que es igual pero más chica a la Plaza Mayor de Madrid, y los parques del norte de la ciudad donde muy cómodamente dormí mi siesta religiosa de cada día. Llegando la noche paramos en un bar de tapas cerca del centro para comer algo y regresar al hostel a descansar un rato. Ducha relajante y reparadora para salir a tomar algo a una terraza muy linda que estaba dentro de un hotel y en la que se apreciaba la vista a lo largo del río y el despliegue de la ciudad. No quedaba muchas fuerzas por lo que después de probar algunas cervezas locales nos fuimos a caminar por el centro de la ciudad en busca de movimiento pero todo estaba muy tranquilo asique retornamos y a dormir para descansar.

Al otro día y con desayuna en mano nos fuimos caminando unas cuadras solamente hasta llegar a la Mezquita Catedral. Uli y su fanatismo por las audio guías (a veces son necesarias y te dan mucha información sobre el lugar) me fueron dando mucha historia e información acerca de esta impunemente Mezquita que luego de la conquista de los reyes católicos comenzó su transformación hacia lo que hoy es una catedral imponente emplazada en el medio de una mezquita. Es raro ver la transformaciones que se hicieron pero realmente mantuvieron todos los diseños y arcos árabe, construyendo en sus laterales las diferentes capillas y en el medio de la mezquita un altar mayor con una opulencia y diseño que te refleja esa manera en que los reyes lo hicieron ver a los árabes quien gobernaba en ese momento. Particular pero por lo menos tuvieron la delicadeza de no tirar la mezquita abajo y construir sobre ella una catedral, sino que supieron mantener la estructura original y conservar sus rasgos actualmente. Terminada la visita por el mediodía con una gran cantidad de historia encima, empacamos y nos fuimos en auto para la próxima ciudad a seguir con este recorrido histórico árabe-hebreo-católico que nos brindaba el sur de España, ésta vez Sevilla.

Sevilla Torera

Nos llevó un poco más de una hora y 130 kilómetros ir de Córdoba a Sevilla, que por suerte nos recibía con buen clima y temperatura ideal para empezar a visitarla. El hostel Trotamundos (bien elegido) estaba bien ubicado en el centro y con fácil acceso a todos los puntos turísticos y lugares para recorrer. Nos fuimos primero a caminar por la avenida que conducía a la Plaza la Victoria desde donde se puede apreciar en un lado la despampanante Catedral de Sevilla y enfrente uno de los Alcázares más grandes de España, el Alcázar de Sevilla. No teníamos mucho tiempo por la tarde para recorrer ambos por lo que nos decidimos por ir a visitar la historia y jardines del alcázar y conocer así una mansión más de los reyes y sus placeres. De hecho, esta residencia es la única en la actualidad en la que funciona como residencia real, en la cual los reyes siguen yendo y durmiendo en sus alcobas reales. Empezó a tomar su aspecto actual tras la conquista en 713 de Sevilla por los árabes, quienes utilizaron los alcázares como residencia de sus líderes desde el año 720. Tras la Reconquista en 1248, fue alojamiento del rey Fernando III, tomándose por costumbre ser hospedaje de los sucesivos monarcas. Aprovechamos también a recorrer los enormes jardines decorados con un sinfín de plantas, fuentes a lo largo de canteros generando una hermosa combinación con los colores de las flores y parques para caminar y relajarse donde te podes hasta cruzar con un increíble pavo real. Que mejor que unos jardines reales con tan linda ambientación para dorimirse una siestita de media hora, sin dudas fue la mejor opción tomada y se disfrutó sobremanera. Ya con un poco más de energía en el cuerpo nos encaminamos hacia el barrio de Santa Cruz que nos habían recomendado para ver sus pintorescas calles y típicos comercios sevillanos. Circuito corto de caminata en el cual salimos a un parque que bordeaba el alcázar y ya con el apetito golpeándonos la puerta del estómago nos fuimos directo a la plaza alfalfa ya que tenía unos bares geniales de tapa con gente joven y buena onda. Esta vez el menú comenzó con un bocadillo de salmón y ensalada de mariscos, segundas tapas consistieron en papas bravas y bacalao sobre tostada y salsa pomodoro, coronado con unas frías sangrías y cervezas para brindar. Luego caminamos un poco más por el barrio hasta el monumento llamado Las Setas, en la actualidad la estructura de madera más grande del mundo. Es bastante bonito el lugar y la estructura es enorme, se compone como de varias setas todas recubiertas de madera y entrelazadas entre sí con una pasarela en el techo (unos 20 metros de altura) donde se puede apreciar la vista 360° de toda la cuidad. Una obra de arquitectura de vanguardia con diseño e innovación, recomendable para visitar. Camino de regreso al hostel alquilamos unas bicis para el otro día poder recorrer los diferentes lugares de Sevilla y llegar a conocer más las afueras de la ciudad. A la noche nos fuimos a comer a La Alameda, que es un complejo de bares y restos todos alrededor de una plaza, al estilo Palermo, y probamos algunas tapas más junto con un rico tintillo sevillano. Al ser jueves no había mucha movida a la noche pero caminando por ahí nos cruzamos con una italiana que actualmente estaba viviendo en Austria y que finalmente se sumó con nosotros a la caminata nocturna, la cual finalizó en un bar con bastante movida.

Al otro día y con pocas horas de sueño, fuimos a buscar las bicis y con mapa en mano empezamos a bicicletear por toda la ciudad para ver los diferentes puntos interesantes que nos quedaban por ver. Primero compramos algo en un súper para desayunar y nos fuimos por la rivera que recorre el río Guadalquivir a tirarnos en un parque y comer algo. Sobre el río acompañaba su desarrollo una avenida con una costanera para caminarla o recorriéndola a través de su bicicenda. Hicimos todo el paseo de punta a punta con unas lindas vistas desde los puentes disfrutando la fisonomía de la ciudad entre los edificios y complejos modernos e históricos. Segunda cita obligada fue ir a ver la “fuera de serie” Plaza España que se encuentra a unas pocas cuadras del río. Esta impresionante plaza fue construida en 1919 y se hizo únicamente como conmemoración de la región Iberoamericana en la cual se conformaba por una plaza al estilo veneciano, con fuentes representando cada una de las provincias Españolas en ese entonces. En los alrededores de los jardines que tiene la plaza se construyeron también edificios representando todos los demás países que forman parte de Iberoamérica. Hoy en día funciona como edificios de los diferentes organismos municipales dándole una utilidad además de la turística. Luego nos fuimos andando hasta la plaza de toros de Sevilla, provincia reconocida por sus toreros y afición a este “arte”. A mi mucho no me llama la atención esta disciplina ni su historia por lo que prescindí de entrar a visitarla y en mi reemplazo Uli fue quien hizo el recorrido. Para terminar la tarde seguimos recorriendo la ciudad a través de su costanera y a eso de las cuatro fuimos a la catedral para poder ir a visitarla pero nos quedamos con las ganas ya que los viernes cerraba a esa hora, será en la próxima visita. Solo quedaba tiempo para ir a buscar las valijas al hostel, ir por el auto y partir hacia el próximo y último destino andaluz, Granada.

 

Granada a la Alhambra

Cruzando para el sureste de España anduvimos unos 230 kilómetros hasta llegar cerca de las nueve de la noche a la casa de Gaby, una amiga de mi mamá que muy amablemente nos iba a hospedar dos días en su casa junto a su familia. La mayoría de la gente me había dicho que Granada y su famosa Alhambra iba a ser lo más lindo por ver en la actual Andalucía española y sin lugar a dudas fue de ese modo.

Llegamos en realidad a Peligros, que es un pueblo a las afueras de Granada en donde vivía la familia de Gaby, todos futboleros, compuesta por Adrián su marido, y sus tres hijos (Franco, Martina y Santi). Con muy buena onda nos recibieron picada de por medio y a charlar un poco de todo por un buen rato. Habían partido de Argentina allá por el 2001 cuando Adrián como gran futbolista desarrollaba su carrera por diferentes clubes y terminaron asentándose hace varios años en Granada. Entre sus diferentes trabajos abrieron hace ya varios años un bar de tapas en el centro de la ciudad que se llama “Bar La Fábrica” ofreciendo tapas variadas, algunos platos argentinos y cervezas de todo el mundo. Nos fuimos a la noche con ellos dos a cenar a su restaurante en el cual probamos efectivamente las riquísimas tapas y degustamos cervezas de más de seis países diferentes. La terraza con sus mesas estaba explotada de gente joven (a raíz de las universidades que hay en Granada donde convergen a estudiar muchos chicos del sur) y la noche despejada nos regaló una excelente cena entre charla e historias de vida.

A la mañana siguiente nos llevó bien temprano Adrián de nuevo a su bar ya que de ahí partíamos a recorrer la ciudad y puntos de interés. Dimos unas vueltas por las calles, aún con sus locales a punto de abrir, y paramos en un café a tomar algo para desayunar y hacer tiempo para ir a visitar la catedral de Granada que habría a las diez y cuarto. Como no teníamos los tickets anticipados para ir a recorrer la Alhambra (es mejor sacarlos con días de anticipación ya que hay un cupo limitado por día) me hice una escapada con un bus y fui hasta la puerta de acceso para comprar la entrada que finalmente conseguimos para visitarla después de las dos de la tarde. Después de comprar los tickets volví para el centro y comenzamos la recorrida por la catedral, especial por estar enterrados en ella los Reyes Católicos (Fernando e Isabel). De muros y columnas robustas se adentra a la amplia ala central donde los ventanales aportan suficiente luz para apreciar sus bóvedas y paños pintados con representaciones de la vida de la virgen y el martirio de Jesús. Fue emplazada en esta región como muestra final de la victoria católica sobre los moros y fue por eso los reyes la utilizaron como bandera ya que era el último lugar en el cual los moros estaban refugiados y dando pelea por el territorio. El altar mayor  al igual que las demás catedrales se compone de inmensas pinturas  y ornamentos bañados en oro dando muestra de la imagen que querían dar en ese entonces al pueblo gracias a su conquista. Y debo decir que en este punto después de haber recorrido ya varias construcciones religiosas me sentí un poco apabullado por esa forma ostentosa y exagerada en las que el clero y la realeza diseñaban sus iglesias, mostrando la grandeza del reinado a través de la religión, enmarcándose como en seres divinos o dioses. No es para tomar posición sobre ninguna religión o creencia ya que en este momento de mi vida no comulgo con ninguna, sino que simplemente de lo visto me sentí más identificado con la forma en el desarrollo, diseño y arquitectura de los templos árabes que de los católicos. Sin imágenes de seres humanos, ni animales, ni santos, ni colores y/o materiales sobresalientes o pomposos, las mezquitas presentan un simple pero divino diseño sobre los murales, con formas geométricas perfectas, arcos medulares y la impresión de representar mejor a un lugar de culto que las catedrales. Es solo una opinión y observación pero me llamó la atención la marcada diferencia que sentí al visitar unas y otras.

Cerca del mediodía fuimos a almorzar un kebab por ahí y nos fuimos a caminar por el paseo de los tristes, llamado así por ser el camino que los judío tomaron tristemente cuando fueron expulsados de la ciudad. Llegamos por estas calles al mirador San Nicolás donde te va dando una primera imagen a distancia de la hermosa Alhambra y su medina. Sacamos las fotos pertinentes y empezamos a bajar nuevamente para tomar el camino entre la colina y subir así a la puerta de acceso al monumento Musulmán-Católico más importante de España.

La Alhambra es una ciudad palatina andalusí formada por un conjunto de palacios, jardines y fortaleza que albergaba una verdadera ciudadela dentro de la propia ciudad de Granada. Servía como alojamiento al monarca y a la corte del Reino nazarí de Granada. Su verdadero atractivo, como en otras obras musulmanas de esa época, no sólo radica en los interiores, cuya decoración está entre las cumbres del arte andalusí, sino también en su localización y adaptación, generando un paisaje nuevo pero totalmente integrado con la naturaleza del lugar. Empezamos el recorrido visitando algunos jardines que daban comienzo a la antigua medina donde estaba apostado el pueblo donde pasó para llegar a los palacios reales. A lo largo de todo el recorrido tenía conmigo a mi amigo pelicano con su infaltable audio guía donde me iba comentando algunos datos más de lo que sabíamos sobre cada lugar y acontecimiento histórico. Por el centro llegamos a un baño terminal donde antiguamente se hacían las abluciones para entrar a orar a la mezquita que se encontraba al lado, y que obviamente, había sido transformada en iglesia con la conquista. A unos pasos nada más se puede ver el Palacio Carlos V, construido por este mismo cuando al enterarse de esta ciudad árabe y ver sus templos musulmanes, para no ser menos mandó a diseñar este palacio al lado del Palacio Nazarí y ocupar así la medina con su imponente edificación. Enfrente el Nuevo Alcazaba, donde fue desarrollada la seguridad y vigilancia de los palacios en la cual vivía parte de la nobleza y los sirvientes de los reyes. La visita de sus torres a más de 100 metros de altura nos dio unas perspectivas increíbles de toda Granada y las mejores posiciones para sacar fotos. La visita a los Palacios Nazaríes estaba estipulada para los 6 de la tarde por lo que aprovechamos el tiempo que nos quedaba para ir a recorrer los pintorescos jardines y paisajes que se apostaban a los costados de los palacios y continuar leyendo y escuchando la historia de la medina. Como parte de la Alhambra se encuentra el Generalife que fue una antigua finca de terratenientes y en la que al adosarle unos jardines enormes la hicieron formar parte dentro de esta gran medina. Llegadas las seis hicimos la cola para terminar el recorrido y el día visitando los Palacios Nazaríes. Éstos son el conjunto formado por el Palacio de Comares, construido en primer lugar, y el Palacio de los Leones. Cronológicamente fueron levantados después de la alcazaba, el generalife y el Partal, siendo su construcción del primer tercio del siglo XIV. Constituía la sede de las funciones administrativas, de la corte, protocolo y retiro y disfrute privado. Al bajar las escaleras de acceso, se van encontrando las diferentes dependencias que tenían los reyes como así los diseños geométricos y meticulosos preponderantes de la cultura. Lamentablemente con las guerras de Napoleón en el sur muchos de estas estructuras se vieron abandonadas y maltratadas por lo que hasta hoy en día se encuentran en plena refacción. Un paseo en total de 5 horas por toda esta hermosa colina llena de historia y arquitectura para deslumbrarse.

Volvimos para la casa cerca de las 8, descansamos un rato y nos volvimos al centro en el auto con Franco, el hijo mayor, para cenar en el resto de la familia nuevamente y disfrutar las últimas tapas de la semana. Después de tomarnos una cerveza nos fuimos a tirar unos pasos bolicheros a Mae West, gran boliche de granada, donde el chamullo y levante argentino no termino dando frutos con las mujeres españolas.

Al día siguiente después de desayunar con Ardían y agradecerles enormemente la hospitalidad brindada, nos fuimos al aeropuerto de Málaga a dejar el auto y tomar un vuelo para lo que iba a ser mi primer visita al continente Africano, Marruecos. Muy linda semana recorriendo la famosa Andalucía Española y disfrutando de este cuento de conquistas y reinados entre las 3 Culturas. Gran compañía de mi amigo el pelicano y a seguir vivenciando nuevas aventuras.

Segundo libro terminado: “Siddhartha” de Herman Hesse, gran relato y analogía de la filosofía budista oriental mezclada con enseñanzas de apegos y desapegos

0 comentarios en “KM 15.976 Toledo-Córdoba-Sevilla-Granada

  1. Que lindo seguir leyendo todo lo que vivís amigo! No puedo creer que una mezquita pasó a ser catedral ! No sabía que eso era «posible» !
    Seguimos viajando con vos !

  2. Querido amigo que bueno todo lo que están viviendo en España junto a Uli.
    Como siempre los relatos de la gastronomía de cada lugar es una de mis preferidas. En este caso «las tapas». Cómo me gustaría estar ahí para poder disfrutar de esas maravillas.
    De mas esta decir que te extrañamos con la peti.
    Un placer leer tú excelente blog. Se disfruta a plano.
    Abrazo grande hermanito.

  3. Manu: feliz de ver tu etapa española junto a Uli, siento cada cosa que escribís, como mía, pensamos muy parecido! Además de haber estado x ahí justo hace un año.. Ahora África y el desierto …, espero esa experiencia tuya con ansias, beso y ole!!!

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