KM 21.073 Barcelona-Roma-Florencia-Cinque Terre-Milan

Barcelona era la única ciudad que iba a repetir en esta instancia del viaje debido a que ya la había visitado en el 2012 con amigos y el recuerdo que tenía era más que excelente. Nos vino a buscar al aeropuerto un amigo de Uli que ya hace seis años está viviendo en Barcelona y con las maletas guardadas en el auto nos encaminamos para la ciudad.

Barcelona Esplendida

Debo decir que cuando comencé el viaje pensaba ir marcando de todas las ciudades que iba a recorrer cuales fuesen las que me gustaría vivir en algún momento y sin dudas hasta el momento Barcelona está en primer lugar. Pocos lugares en el mundo que conjuguen tantas cosas que me gustan de una ciudad, clima, cultura, atracciones, playa, vida social y arquitectura moderna-vanguardia. Barcelona tiene ese atractivo particular de poder disfrutar de los placeres que ofrecen las grandes metrópolis, muy buena gastronomía, vida nocturna y social, costa para disfrutar de las playas y actividades marinas, movimiento universitario, actividad para gente joven y con progreso y una arquitectura de ciudad hermosa.

Llegamos un sábado a la tarde-noche con el partido final por la Copa del Rey entre Barcelona-Atletic Bilbao que se jugaba en el Camp Nou a punto de comenzar. Uli había comprado entradas reventa para ir a deleitarse con el juego del Barca y yo me fui a encontrarme con Fede que estaba esperando en Kabul (uno de los mejores hostels de Barcelona). Cuando nos encontramos me acompañó hasta el departamento que muy gentilmente el primo de un amigo me prestó ya que él no estaba en la ciudad y me dio una gran mano la prestarme una habitación. Ya acomodada las cosas nos fuimos a comer unas hamburguesas a Nelos´ Bar (probar la cheeseburger sin dudas) para disfrutar de la sinfonía y el triunfo del Barca y esperar a que Uli vuelva de la cancha para salir a la noche. De camino al hostel de vuelta y con el Barca coronado campeón empezamos a ver todos los hinchas cantando y disfrutando de una nueva copa en Canaletas, lugar icónico de festejo local. Digamos que la forma de festejo europeo es más civilizada por lo que la “barra brava” del Barca se limitó a cantar canticos de hincha y aplaudir solamente, mientras que unos cinco o seis más revoltosos, se subieron a un poste de luz por lo que toda la gente asombrada le empezó a sacar fotos (gracioso). Ya en el hostel nos encontramos con Uli, con una excitación lógica de emoción, para tomar algo en el bar de ahí y partir a la famosa noche de Barcelona a rumbear un poco. Después de averiguar y preguntar por boliches o bares nos definimos por Pacha en la Barceloneta y ahí fuimos a mover un poco las caderas. Con tres pistas y ritmos diferentes nos quedamos hasta altas horas bailando y disfrutando de la primera noche que nos regalaba Barcelona.

Al otro día con la resaca golpeándonos lentamente la cabeza, decidimos por ir a alquilar unas bicis y aprovechar el día caluroso-primaveral que hacía para empezar a recorrer la ciudad. No teníamos itinerario definido asique empezamos por hacer toda la costa bordeando la Barceloneta, la marina y todas las playas del oeste. Era domingo con mucho calor por lo que toda la gente se precipitó a las playas a disfrutar del mar y apaciguar las altas temperaturas. Para el asombro de mis amigos que era la primera vez que pisaban playas europeas, y sobretodo España, no faltó hacer una cuadra con la bici para empezar a ver los topless y nudismo que suelen acostumbrarse en Europa donde la gente sin prejuicios ni interés, hace sin importarle nada. Mujeres, hombres, jóvenes, viejos, no importa el sexo, edad o físico, en culturas más avanzadas cada uno puede hacer lo que quiere sin ser invadido o prejuzgado o tildado de algo. Disfrutando el paseo por toda la costa en bici y con el viento que nos ayudaba a bancar el calor anduvimos un buen rato hasta llegar a la Torre Agbar, el edificio de oficinas con la arquitectura más moderna e impresionante de la ciudad. Después de un paráte para refrescarnos los chicos decidieron ir a hacer la visita del Camp Nou y yo como ya la había hecho cuando vine la primera vez me fui a relajar a la playa y a tomar un poco de sol (todavía no llegue a animarme al nudismo). Nos encontramos cerca de las cuatro en Plaza España para comer algo y de ahí nos fuimos a recorrer el Mont Juic en bici y apreciar las hermosas vistas que proporciona de la ciudad. Muy recomendable hacer el paseo en bici aunque hay que bancar algunas subidas, poder ir recorriendo cada atracción para ver en este monte. Paramos primero en la villa olímpica donde se llevó a cabo la inauguración de los juegos en el ´82, luego pasamos por el estadio olímpico (había tocado AC-DC dos días antes), continuando Palacio de Museo de Artes y por último a la entrada del Castello con el punto más alto para las mejores vistas. Panorámicas y fotos obligadas nos quedamos un rato largo charlando y disfrutando del atardecer que nos regalaba el cielo, día largo y cansador pero aprovechado a full. A la noche el amigo de Uli, Esteban, nos invitó a comer a los tres a la casa junto con la mujer y nos deleitó con una serie de tapas españolas caseras exquisitas. Entre charla, cervezas y tapas (burschetas tomate-ajo, jamón crudo bellota, morcilla con parmesano-miel, papas bravas, tortilla, quesos) nos quedamos como cuatro horas pero ya el sueño se apoderó por completo de nuestros cuerpos por lo que a eso de la una ya estábamos durmiendo para recargar energías.

El lunes iba a empezar interesante ya que habíamos reservado la entrada de la Basílica Sagrada Familia y así conocer el icono más famoso de Barcelona y la historia detrás de ella y de Gaudí. Este increíble arquitecto allá por el 1890 fue encomendado por el monasterio de San José comenzar una catedral en la ciudad y él se inspiró en la figura de la familia dentro de la biblia por lo que todo su significado tiene que ver no solo con la vida de Jesús, sino con todo su entorno familiar y con la universalidad de la iglesia católica en todo el mundo, como una sola familia. Hasta el día de hoy las fachadas que están terminadas es la de Nacimiento y la Pasión, resta terminar la entrada principal y muchas torres centrales. En la primera fachada se puede apreciar el desarrollo de la vida de Jesús como todos sus parientes y momentos de su vida (terminada con Gaudí en vida), por el contrario en la otra fachada se ilustra el camino de la muerte y la pasión de Jesús (terminada por Josep Subirachs, artista encargado de la interpretación y continuación de la obra). El interior es algo que asombra por donde se la vea con sus grandes columnas construidas como palmeras, vitraux representando el amanecer y atardecer con tonalidades de colores asombrosas y un altar mayor simple pero impactante para la vista de los visitantes. Fue considerada como basílica recién en el 2010 por el Papa Benedicto XVI y está pensado terminarla por completo para el 2026 (centenario de la muerte de Gaudí). Solo se continúa con aportes de los turistas que pagan el ticket por eso es que lleva tantas décadas de construcción ininterrumpida. Cada iglesia tiene su particularidad y belleza, pero el interior de está fue la que más me gustó de todas las que hasta el momento conocí, una belleza de diseño y arquitectura sin igual. Nos llevó unas tres horas y media hacer todo el recorrido con la guía y subir después a una de las torres para sacar fotos y ver las obras que se estaban llevando a cabo. Después nos fuimos a comer algo y a la tarde caminamos por el Parq Guell, Casa Batlo y la Pedrera, otros tres iconos e impresionantes obras de Gaudí y la cultura barcelonés. A la noche nos fuimos a comer con otro argentino y unas argentinas que nos habíamos cruzado por el hostel y después a tomar unos tragos y a bailar, día completo.

El último día  sirvió para ir a caminar lo que nos quedaba por ver como el barrio gótico, el parque y para apaciguar el calor un poco nos fuimos unas horas a relajarla a la playa. A la noche íbamos a ir a comer a la Boquería (cierra a las 20), mercado obligado para conocer y comer, pero llegamos tarde asique nos fuimos para la plaza real a deleitarnos con una rica paella con sangría como antesala del festejo por mis 30 pirulos. Con la panza llena pero contenta, volvimos al hostel de los chicos y con un grupete que armamos entre españolas y argentinos nos fuimos a un bar que quedaba en el Borne, El Copetín, a tomar algo y empezar el festejo de mi finalizada tercer década de vida. Mucho agite no le pudimos meter ya que a las cuatro de la mañana nos tuvimos que ir a al aeropuerto para tomar el avión a Roma, pero entre unos ricos mojitos y cachengue argentino la noche había estado bien y el festejo también.

Roma Católica

Me faltaba conocer la bella Italia y por suerte ya había llegado el momento de empezar a disfrutarla, además de tener el pasaporte italiano pero apellido con español, siempre me sentí un poco tano. Llegamos con casi ninguna hora de sueño pero las ganas y el entusiasmo por empezar a caminarla estaban intactos. Gracias a un amigo habíamos conseguido la audiencia en la misa del papá para ese mismo día, justo el día de mi cumpleaños, pero lamentablemente los tiempos no nos dieron, y después de dejar las cosas en el hostel de los chicos y tomar el subte para el vaticano, nos encontramos con la gente desconcentrándose ya que había finalizado la misa. Pese a esto y aprovechando que ya estábamos ahí, pagamos la entrada para ir a ver el museo del vaticano junto con la capilla Sixtina y la basílica San Pedro, todo en grupo con una guía. A ver por dónde empezar, realmente el museo como todos sus pasillos inmensos y llenos de esculturas, cuadros, tapetes, reliquias es impactante, además de ser considerado uno de los museos más grande del mundo, guarda en él toda la historia católica más importante del mundo. El tema que no me gustó, ni a nadie, es que en vez de hacer un ingreso de determinada cantidad de gente por día o algo más organizado, los visitantes del vaticano son llevados como ganado literalmente por todas las salas y lugares ya que es una cantidad impresionante de gente en la cual no podes ni pararte a ver algo detenidamente ni disfrutar de las cosas que estás viendo. Estás siempre empujado por la multitud de un lugar a otro mientras que la guía por poco más corre entre los lugares como apresurándose a volver para continuar con el próximo grupo que tiene. La entrada a la capilla Sixtina para la entrada a la popular de la bombonera en una final de libertadores, y una vez dentro de la cantidad de gente que hay no podes siquiera relajarte cinco minutos y disfrutar de la increíble obra maestra que hizo Miguel Ángel haya por el siglo XVI al pintar tremenda pintura en el cielo de la capilla. La gente aglomerada, percibiendo el deseo de sacar miles de fotos ya que no se puede, habla y charlan generando un bullicio en vez de contemplar el art en silencio, donde la policía y los altavoces dentro repiten constantemente el pedido de silencio y tranquilidad. Pese a esto pudimos encontrar un hueco y sentarnos diez minutos para recorrer con la vista los 360° de la capilla y detenerse a ver tal increíble obra de arte y los detalles de la misma. Pasada la capilla nos dirigimos hacia la basílica San Pedro para poder ver su interior y caminar por tan imponente construcción donde se pueden apreciar las capillas más deslumbrantes y un altar mayor digno de coronación de un Papa. Allí mismo se pueden ver también las tumbas de algunas antiguos Papas (algunas de ellas con el ataúd transparente, cubierto el rostro con una máscara y con las envestiduras papales) la cripta hacia la tumba de San Pedro y los enormes frescos representando imágenes y pasajes de la biblia por doquier. Sinceramente el lugar es imponente y con solo recorrerla se siente el peso de la religión que habita junto con el gran poder del catolicismo en el mundo. Como me suele estar pasando en este viaje particularmente, me parece desmedido a veces la imagen que da la iglesia frente a la gente con semejante presencia, imágenes, reliquias y esculturas todas recubiertas en oro y bronce. Entiendo que es la manera de mostrar presencia y unificación para los fieles y lo respeto pero creo que con los problemas que afrontan las poblaciones y sociedades hoy en día, se podría mostrar una imagen más humilde y austera. Por eso creo que la elección del Papa Francisco de alguna manera va a servir para re direccionar el catolicismo desde otro lado, más cerca de la gente y de sus problemas. Solo un dato de color, al vaticano entran según nos contaron 60.000.000 de personas por año a un precio promedio de $20 euros la entrada; mucha plata y poder tiene hoy el vaticano y creo que el desafío para las próximas generaciones no solamente va a ser continuar con el mensaje católico cristiano sino intervenir de lleno en los problemas e inequidad social que afronta la gente. Con todo respeto a los creyentes hago este comentario pero fue la sensación que me dejó tal envergadura de los monumentos e imagen del catolicismo europeo hoy, el cual lo encuentro bastante lejos de lo que creo que es el mensaje genuino de Jesús y la Biblia.

A la salida de la basílica, pasando por los pintorescos guardias suizos nos fuimos a recorrer la Plaza San Pedro y de ahí a descansar un poco y empezar con el tour gastronómico italiano, primera parada: pizza. Por la tarde y con el cansancio a cuestas, aprovechamos lo que quedaba de tiempo y fuimos a visitar el Castello San Angello que queda sobre el río Tíber. A la salida volvimos al hostel donde agarre mis cosas y me dirigí hacia la habitación que alquilé en un departamento en el sur de la ciudad y que me consiguió una amiga de mi hermana italiana. El día de cumpleaños venía bastante agotador pero no podíamos dejar de brindar nuevamente, por lo que entrada la noche nos dirigimos al famoso barrio Trastévere a comer unas ricas pastas y terminar así el festejo por los 30. El barrio tiene toda la onda y es conocido por tener el ambiente más copado de roma, con infinidad de bares, trattorías, restaurantes, plazas y toda la juventud deambulando por sus calles. Comimos muy bien pero entre la comida, las cervezas y el día que se nos vino encima las baterías estaban agotadas por lo que decidimos ir a dormir y descansar que el próximo día se nos venía agitado también. Que más que dar las gracias de poder festejar mis 30 empezando en Barcelona, terminando en Roma, con amigos y gente copada de todo el mundo, placeres de la vida.

Al otro día nos dispusimos a recorrer toda la antigua Roma, empezando por el Anfiteatro Flavio (Mal llamado Coliseo), el Foro Romano y el Monte Palatino. Después de que casi nos quieran cagar con las entradas a éstos lugares y la guía que habíamos pagado, empezamos por visitar todo el interior del anfiteatro e interiorizarnos en sus historia como en su increíble estructura y vistas que dejan a uno en asombro y con imágenes en la retina que se guardarán más que las fotos que sacamos. Una belleza de la arquitectura y diseño que a pesar de la cantidad de saqueos, terremotos y robos que sufrió, puede seguir en pie con su fisionomía original. Al mediodía hicimos un picnic porteño en la plaza enfrente del Foro con las vistas a todos estos monumentos al pie, como si estuviésemos en cualquier plaza de Buenos Aires, un verdadero deleite. A la tarde y con un guía mexicano bastante chanta que no tenía voz para dar el tour, hicimos una recorrida por todas las ruinas del foro romano y la antigua ciudad, viendo en las imágenes de libros las réplicas de cómo era en su momento esos palacios y edificaciones romanas impactantes. Realmente estar ahí y caminar por esas ruinas te hacen dar una idea del increíble imperio en el que vivían en ese lugar hace más de dos mil años y como se llevaba a cabo la vida según nos contaba el guía. El calor no cesaba a medida que pasaban las horas pero refrescándonos constantemente gracias a las mil fuentes y canillas libres que tiene roma con agua potable nos hacía más fácil seguir haciendo todo el recorrido. A la tarde nos quedó por caminar todo el monte Palatino y las ruinas de los antiguos palacios y edificaciones que había para abastecer a la ciudad, lindas vistas de arriba para ver el foro completo y toda la ciudad de Roma. Con el atardecer a cuestas terminamos por caminar las calles del centro histórico visitando el Panteón, la bella Plaza Navona y la Fontana di Trevi (esta tapeada en construcción por abrirse el próximo Septiembre). Cenamos algo de pasó por ahí y a guardarse para descansar y continuar al otro día.

Como hicimos en varias ciudades y para disfrutar de las capitales de otra forma, volvimos a alquilar unas bicis para pedalear por todos los barrios de Roma y conocer lo que nos quedaba por ver como Plaza España, el Parque Central, algunas Iglesias más y recorrer todo el río Tíber desde su bicicenda. A la noche nos fuimos de nuevo a comer al Trastévere una rica pasta y con un grupo de gente que conocimos por ahí de bar en bar se nos fue yendo la noche. El sábado el calor en la ciudad era bastante insoportable y como ya la habíamos recorrido en su totalidad nos tomamos el día libre y tren de por medio llegamos a Ostia, un pueblo a unos 20 kilómetros del centro, para aprovechar un día de playa y relax. Muchos balnearios en fila bordeaban la costa de arena negra, con mar a temperatura ideal para refrescarse y apaciguar el calor que le ganaba a la primavera. De vuelta a la ciudad nos juntamos a la noche en un bar a la vuelta del hostel de los chicos a ver la final de la champions y comer unas riquísimas pizzas que de hongos, mariscos y prosciutto que nos hicieron. Los tanos del restaurante no estaban muy felices con nosotros por alentar al Barcelona y a Messi pero se la bancaron bien y después de la victoria nos fuimos para el bar del hostel a tomar algo y arrancar la noche. Después de unas copas y cervezas el bar estaba bastante tranquilo y nos recomendaron ir a bailar a Shari Vari pero al llegar nos rebotaron ya que Fede se había olvidado de ir en jeans y las bermudas no estaban permitida. Nos fuimos caminando y entramos a otro boliche pero no estaba bueno y con la humedad que había en ese sótano no bastó mucho para que nos fuésemos. Lo divertido de la noche fue cruzarnos con un senegalés que estaba medio mamado en la calle y que nos pusimos a hablar entre italiano con señas y nos regaló un video de lo más cómico cuando vio aparecer a Uli, aka “El Pelicano” y cual amigo comenzó a llamarlo muy graciosamente de esa manera reiteradas veces.

El haber conocido Roma me hizo dar cuenta y entender de dónde venimos la mayoría de los Argentinos, mitad españoles mitad italianos. La forma es que se maneja la ciudad, como hablan, gesticulan, comercian, viven y demás me hicieron recordar mucho a mi querida Buenos Aires. Increíble ciudad con una historia sinigual que te hace sentir constantemente en un libro de historia y en la cual no te deja de deslumbrar por su belleza, no en su perfección y prolijidad, sino en su esencia.  Alquilado el auto el domingo por la mañana comenzamos la travesía para el norte del país, se venía Florencia, Cinque Terre y Milán.

Florencia Romántica

Llegamos entrada la tarde a Florencia después de unas dos horas y media de manejo en dirección al norte del país. El hostel que reservamos no era muy lindo ni cómodo que digamos pero su buena ubicación nos iba a facilitar poder recorrerla en el día y medio que teníamos. Tuvimos suerte ya que ni bien llegamos nos enteramos que todos los museos el primer domingo de cada mes eran gratis, por lo que nos fuimos directo a la Galería de la Academia donde se encuentra actualmente el David. Realmente no pensé que me iba a sorprender tanto ver esa escultura hecha con una perfección y dimensiones asombrosas para la época en la que el genio de Miguel Ángel la realizó. Además de éste icono, la galería ofrece una muestra de todo el arte y cultura renacentista que floreció en la ciudad por allá en los siglos XIV al XVI. Luego de recorrer la galería nos fuimos a pasear por las calles de la ciudad pasando por Basílica San Lorenzo, el famoso Duomo de Firenze que íbamos a recorrer al otro día y el Palazzo Vecchio. Para terminar el día, tomamos el auto y nos fuimos hasta el mirador que hay cruzando el río Arno en la plaza Migue Ángel, donde se pueden aprecias las vistas más hermosas de la ciudad y alrededores. Después de sacar varias panorámicas y retratos por todos los ángulos, vimos que toda la gente se aposta en unas escalinatas que hay mirando a la ciudad con el sol cayendo por su espalda proporcionando un atardecer perfecto, de ahí que me di cuenta porque decían que Florencia era tan romántica. Cervecitas Coronas en mano, una mujer dando un espectáculo de voz cantando sobre las escalinatas y el sol de fondo para terminar el día de manera genial. Nos fuimos después al Mercado Central de Florencia, muy bien decorado, donde se pueden probar de los mejores manjares italianos, quesos, bruschetas, pizzas, pescados y las mejores pastas caseras.

Bien temprano a la mañana nos fuimos al Duomo pero al haber mucha cola para entrar a los diferentes lugares, sacamos las entradas para regresar a la tarde y recorrer lo que nos faltaba durante el día. Paseamos por la ribera de la ciudad, cruzamos el conocido Ponte Vecchio donde se pueden sacar lindas fotos con el río de fondo y cerca del mediodía entramos al Palacio Pitti a recorrer sus adentros. Muy bien no nos fue porque varias de sus galerías y museos estaban cerrados ese día pero disfrutamos de los jardines y sin lugar a dudas una merecida siesta en sus parques. Exquisitos paninis al mediodía de paso y nos fuimos directo al Duomo Santa María del Fiore. Es realmente impresionante la fachada externa de todo el complejo con unas esculturas sobresalientes y un color verdoso claro que resplandece desde lejos. Data del siglo XIV, en pleno Renacimiento temprano, famosa por su gran cúpula que tiene 45 m de diámetro y 100 de altura, la cual Fue diseñada por Brunelleschi, uno de los más grandes arquitectos renacentistas. Luego de visitar la catedral y su cripta, empezamos la subida del campanario, particular por estar separado de la catedral a unos metros de la misma, para llegar después de arduas escaleras a su cima. Hay que realmente estar ahí y presenciar tan increíbles paisajes de toda la ciudad para ver qué lindo es. Con el cielo entrando en ese rojizo atardecer, todas las cúpulas y tejados de la ciudad brillaban dando un espectáculo a la vista tratado de imprimir en las fotos de las cámaras algo que nunca será como nuestros ojos lo perciben. Nos quedamos un rato nomás ya que todavía nos faltaba subir las otras interminables escaleras y recovecos del Duomo para llegar así a la otra cima y apreciar desde otro ángulo el mismo paisaje. Linda recorrida pudimos hacer en Firenze para disfrutar de la ciudad y con las lindas vistas que propone desde diferentes lugares, además de su cultura y monumentos. Al otro día partíamos bien temprano para Cinque Terre a pasar el día y conocer ese lugar que todo el mundo nos recomendaba pasar a visitar en la costa oeste de Italia.

Cinque Terre Panorámica

Se denomina Cinque Terre (“Cinco Tierras”) a una porción de costa formada por cinco pueblos en la provincia de La Spezia, bañada por el Mar de Liguria. Cinque Terre comprende los pueblos de Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore a una distancia corta entre sí, los cuales proponen una serie de vistas increíbles a lo largo de sus colinas. Cada pueblo ofrece una perspectiva y paisaje diferente de la costa pudiendo encontrar la particularidad y singularidad en cada uno. Como no habíamos tenido tiempo de programar bien esta etapa del viaje, reservamos ese mismo día un campin a las afueras de la región que suponía ser una nueva experiencia en esta travesía. El campamento terminó siendo todo un éxito, con unas diminutas cabañas donde dormíamos, pero con una infraestructura y onda copada para pasar el día entre gente se quedaba con sus carpas o motor home y disfrutaba de la vida al aire libre. Para aprovechar el día y recorrer todo lo que más podíamos sacamos un boleto de tren con el cual podías ir parando en cada pueblo y con una frecuencia casi continua no perdías tiempo entre parada y parada. Todos los pueblos estaban apostados sobre una colina que caía con vistas al mar, con muy pocas casas pero con mucha vida gastronómica enfrente al agua para poder disfrutar así de los paisajes y la gastronomía al mismo tiempo. Nos llevó cerca de dos horas ir recorriendo los diferentes pueblos, de norte a sur, sacando fotos de las postales que cada lugar nos ofrecía y disfrutando del día. Dejamos para última parada Monterosso ya que es el único pueblo que tiene playa per ce, los demás tiene únicamente playas de roca donde podemos disfrutar del mar pero sin la comodidad y el lugar de reparo que te da la playa de arena. Varios chapuzones al agua, siestas y una merienda en la playa hasta últimas horas nos hicieron exprimir y aprovechar el día hasta el último momento. A la noche agarramos el auto y nos fuimos a recorrer el centro pero terminamos comiendo unas pizzas en un restaurante de un pueblo que quedaba a unos kilómetros. Y como esas cosas que te pasan y no buscas, dimos con una heladería de barrio en medio de una calle que su dueño Luca, me hizo probar el mejor helado italiano por lejos, Nutella con crema casera y chocolate con almendras. Y para terminar el día nos tomamos un vino de primera clase en el camping a la noche que Uli había traído de Buenos Aires, mejor imposible. Al otro día continuar con la ruta hacia el norte e ir a visitar la glamorosa Milán.

Milán a la Moda

El primer día de Milán iba a ser el último que iba a pasar con Uli y Fede ya que después ellos iban a seguir por otras ciudades que yo ya conocía por lo que en este punto nos íbamos a separar. Pero a su vez pude contactarme con Georgi, la hermana de Fede Punteri (amigo del colegio), que está viviendo en Piacenza y que se vino con nosotros a recorrer Milán. Nos encontramos cerca de las cuatro de la tarde en el hostel y como los chicos solo tenían esa tarde para recorrer la ciudad nos fuimos a caminar por los lugares más típicos de Milán; El Duomo, la Galería Vittorio Emmanuele, el Teatro Scala, el Palacio Real, y glamorosas calles llenas de locales de moda. A la noche nos fuimos temprano a comer cerca del canal, donde se encuentran todos los bares y restaurantes llenos de gente joven disfrutando de un buen aperitivo after office y de la vida social milanés.

Al otro día los chicos partieron bien temprano para el aeropuerto en dirección a Praga, mientras que Georgi y yo nos fuimos a caminar por toda la ciudad visitando diferentes barrios y recovecos de la ciudad. Sinceramente la ciudad es hermosa, elegante y exuberante donde se la mire, desde la gente vestida como si estuviese desfilando (los hombres con trajes impecables y las mujeres estilizadas como modelos) todos los locales o comercios decorados de una manera diferente y con el más mínimo detalle pensado, los balcones de los edificios llenos de plantas y flores irradiando color y las calles pulcras e impolutas. Empezamos recorriendo el barrio moderno donde se encuentra el distrito financiero y en el que los rascacielos y edificios con arquitectura de vanguardia toman poder. Después caminamos por la Vía de Monte Napoleone, Brera, Manzoni llegando así por detrás del Castillo Sforzesco, al parque de la ciudad con el Arco de la Paz como entrada norte del mismo. Hicimos un mini picnic y relax en el parque y por la tarde nos fuimos para la Iglesia Santa María de Grazie, donde en el convento anexo se encuentra una de las piezas de arte más famosas del mundo, La Ultima Cena. La visita para ver el mural solo trascurre en quince minutos y luego no te dejan permanecer más en la sala, aunque fue un tiempo suficiente para poder disfrutar del fresco y ver las particularidades del mismo. Día de larga caminata pero con buena compañía asique aprovechamos el día a full y pude conocer bien toda la ciudad de Milán, entrando ésta en mi segunda ciudad donde me gustaría vivir, a pesar de que parece que se necesita mucha plata para habitarla.

Ahora comienza una nueva etapa del viaje en el que estaré cerca de un mes viajando solo nuevamente pero antes voy a pasar por Genova y Ginebra donde me encuentro con Javi y Clari (pareja amiga de Uli que conocí estos años) y visitar a gente conocida que tengo en la ciudad suiza. Después empezar a planificar como seguirán estas semanas en dirección al este de Europa y nuevos rumbos por recorrer. Feliz…

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Un comentario en “KM 21.073 Barcelona-Roma-Florencia-Cinque Terre-Milan

  1. Que lindo todo lo que describís. Cuando conozco la ciudad de la que hablas es como si la volviese a caminar y si no la conozco es como si la estuviese descubriendo.
    keep on moving !

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