KM 31.678 Tomorrowland – Bruselas – Brujas – Ibiza – Paris – Ginebra

Tenía un largo viaje por delante para llegar desde Gdansk a Bélgica, y así poder encontrarme con mis amigos para vivir otra edición de Tomorrowland y pasar unas semanas juntos, al estilo vacaciones. Partí de Gdansk bien temprano, siete de la mañana, me tome un bus hasta el aeropuerto y embarque en otro de los tantos vuelos low cost que llevo en las espaldas, esta vez con destina Bruselas Charleroi. Este aeropuerto quedaba en las afueras de la capital belga asique tuve que contratar un bus que me llevase para la ciudad de ahí tenía un periplo que hacer para llegar a tener los tickets de las entradas e irme para el festival. El problema radicaba en que yo no iba a ir a esta fiesta nuevamente pero como mi amigo el Bancho no pudo realizar el viaje y todo el paquete de hotel, transfer y entradas no tenían devolución ni cambio, hicimos una artimaña para que pueda sacar con su nombre todo el paquete y así poder disfrutar del fin de semana. Las otras personas del grupo ya habían llegado el viernes a primera hora y se habían dirigido al festival temprano, así que ni bien entré en la capital tuve que ir hasta el hotel donde estaba un amigo a buscar el pasaporte que me traían de Buenos Aires para hacerme pasar como el Bancho, y de ahí irme a hacer el check in y retiro de precinto en otro hotel que quedaba en la zona céntrica. Rondaban las dos y media de la tarde y recién llegaba al hotel donde con la picardía argentina tenía que hacer los artilugios para todo el cambio, que por suerte no pasó nada y lo pude realizar sin ningún problema. Acomode las cosas rápido en la habitación, me pegue una ducha y me prepare para vivir de nuevo EL festival de música más impresionante del mundo (a mi entender) TOMORROWLAND, una pausa en el viaje para pasar unas semanas de joda con amigos lo que se dice vulgarmente.

Tomorrowland Único

Que es Tomorrowland? Es un festival de música electrónica que se realiza todos los años desde el 2005, en el mes de Julio, y se desarrolla en la ciudad de Boom, ubicada entre Bruselas y Amberes. Unos locos belgas hace una decena de años se les ocurrió hacer como tantos miles de productores de música, una fiesta a las afueras de la ciudad con algunas dj y estilos de música electrónica y un escenario para cinco mil personas aproximadamente. Esa fiesta se convirtió en una festival que dura de viernes a sábado (abre desde las doce del mediodía hasta la una de la madrugada) donde convergen más de un millón de personas por fin de semana de más de 75 nacionalidades. Cuenta con un predio de más de 70 hectáreas donde recrean toda la escenografía y diseño del predio como si fuese un parque temático, cada año con una historia y tema diferente, a su alrededor van emergiendo los más de 12 escenarios en el cual el Main Stage está emplazado en medio de una bahía natural donde crean una plataforma de más de 200 metros de largo por 50 de alto con toda la tecnología, iluminación y sonido a merced de los paladares más exigentes de los sentidos. Podría describir en veinte hojas más como es este lugar y que es lo que se vive peros siempre termino diciéndole a la gente lo mismo, si tenes la posibilidad y te gusta la música, aunque sea una vez en la vida pagate un pasaje y anda a verlo con tus propios ojos ya que es muy difícil explicarlo con palabras. En este “cuento de hadas” para adultos caí por primera vez en el 2012 con dos amigos y además de que me gusta la música electrónica desde hace muchos años disfrute de los más felices días viviendo una experiencia única desde la música, la ambientación, la onda de la gente y el impresionante espectáculo que montaron. El año pasado en otro viaje que había hecho a Europa pude volver a asistir al espectáculo, en el cual celebraban su décimo aniversario con dos fines de semanas, y no solo supero mis expectativas sino que cada año te sorprenden con nuevas escenografías temáticas, tecnología, servicio de todo tipo y tamaño, y creo que es justamente esto donde se diferencian en mayor medida, en la calidad de servicio brindado. Y así llegábamos a mi cuarta edición, sin haber estado en mis planes de viajes, pero contento por volver  a vivirlo y con la banda de amigos lo cual es un placer y privilegio poder compartirlo. Este año pudieron viajar Pablo, Gus, Vero, Nata, Ivan y varias personas más que iba a conocer durante el transcurso de los días para pasar un fin de semana a pura música, baile y diversión. Todos conforman un grupo de amigos con los cuales salgo desde hace muchos años en buenos aires y compartimos una gran amistado, mismos gustos por la música y  la posibilidad de ir a las fiestas electrónicas en Argentina o alrededor del mundo.

Como ese viernes el transfer ya había salido temprano del hotel me tuve que tomar un tren hasta Mechlen, y de ahí un bus hasta la fiesta que me dejó en la puerta y después de sortear dos controles de seguridad accedí cerca de las cinco con muchas energías y ganas de bailar a otra aventura de Tomorrowland. El día estaba soleado, clima agradable, brisa fresca asique todo estaba preparado para disfrutar el día, ni bien entré me fui paseando como todos los años por el complejo para ver las nuevas escenografías, áreas públicas, decoración y ambientación. Había coordinado con los chicos encontrarme en la barra que siempre estamos en frente al main stage, y par ahí fui con la ilusión de verlos de nuevo después de tres meses y poder compartir nuevas experiencias juntos. Al ser un evento multitudinario siempre contamos cuando vamos con unos palos inflables que nos salvan a la hora de localizar a alguno en medio de miles de personas, y ni bien cruce la entrada del main ya  sobresalía el palo de plástico rojo con caritas felices sobre la primera barra a la derecha de la bahía. Abrazo fuerte con todos y cerveza de por medio nos quedamos charlando un largo rato poniéndonos a día sobre todo lo que había pasado en mi viaje y sus temas de los últimos meses, mientras sonaba alguna dj de fondo. Después de charlar por un largo rato nos fuimos a dar una vuelta por el complejo para terminar cerca de las ocho de la noche en la carpa donde iban a tocar una seguidilla de dj trance, que es el estilo de músico electrónica que más nos gusta a la mayoría. Y así fue como nos quedamos cerca de cuatro horas más bailando, tomando algunos tragos, charlando y disfrutando de la música que sonaba sin parar con la calidad de los expertos en la materia y todo el espectacular adorno de las pantallas led, decoración, fuegos artificiales de fondo para cerrar así un genial primer día. La salida fue un poco más compleja de lo pensado ya que se había aglutinado mucha gente a la salida (a pesar de que nunca les resulto difícil evacuar 350.000 personas al mismo tiempo) y en mi caso el cansancio de todo el día que me pegaba fuerte en la espalda, pidiéndome a gritos una cama para terminar el extenso día y descansar para lo que seguía. Al llegar a la zona de trasnfers, nos subimos todos a los micros y nos dirigimos hacia los hoteles, en mi caso estaba en uno diferente de los chicos, para luego de hora y media de viaje con algunas cabezas de gente que se pegaban a las ventanillas buscando una hora más de sueño al día, llegamos a destino.

El segundo día nos juntamos todos en el hotel Sheraton, donde estaban la mayoría del grupo, y de ahí nos fuimos para la fiesta en taxi, ya que el transfer salía muy temprano y no valía la pena llegar con tanta anticipación. En el lobby me encontré con Mariana y German, Gastón y María, Ariel y Franco, gente amiga de alguno de los chicos que no conocía y que en pocos días se incorporaron perfectamente al grupo y pasamos todos unas semanas geniales. Como llegamos temprano al predio y el clima lluvioso no daba señales de tregua por el momento, nos quedamos comiendo en uno de las inmensas áreas que tiene el complejo para comer con más de cincuenta puestos de bebidas y todo tipo de comidas que puedas imaginarte. De paso íbamos armando y checkeando el line up de los dj que iban a tocar en el día para así armar el itinerario con las diferentes carpas o escenarios que teníamos que ir; ir de un lado al otro del complejo te puede llevar más de media hora caminando. En lo que me respecta, uno de los dj más preferidos que tengo es Ferry Costern que toca música Trance y que ese sábado hacía su espectáculo con otros dj en la carpa Full ON Stage. Antes de ir a ver sus tres horas de set con otros dj, nos quedamos en el main stage viendo las performances de Yves V, Martin Garrix y el genial Armin Van Buuren, brindando este último un show impresionante con la mezcla del mejor trance, cientos de pantallas led, lasers y una combinación de fuegos artificiales con el comienzo del anochecer que te dejan la boca abierta por varios minutos. Al terminar el set de Armin y evadir como se podía la multitud nos fuimos a ver a Ferry y así disfrutar de las últimas horas de show y del día… Es difícil escribir a todos los personajes y gente que te cruzas durante un festival así, desde gente disfrazada, pintados, gente joven, adultos, gente mayor, parejas, amigos, etc., etc.. lo que me impresiona es la alegría y la buena onda con la que anda la gente por todos lados sin haber nunca un problema, con el mayor respeto y alegría para comunicarse y compartir tremenda experiencia. No importa de qué nacionalidad, raza o apariencias tengas, podes interactuar con gente de todo el mundo y compartir además de anécdotas increíbles una experiencia de fiesta internacional sin igual.

Creo que siempre el tercer día ya te moves por inercia, digamos que después de bailar casi 10 horas cada día, con pocas horas de sueño no dejan a uno muchas partes del cuerpo nuevas, pero la emoción de otro cierre y las ganas de compartirlo con amigos hacen que saques fuerzas y energías para disfrutar del ultima día. Nos encontramos de nuevo en el hotel todos y después de sortear algunos percances con la mafia de taxis belga, nos fuimos para el predio donde nos quedamos afuera antes de entrar tomando unas cervezas y comiendo algo mientras charlábamos de lo que había pasado los primeros dos días. El día no parecía que nos vaya a dar tregua ya que estaba lloviendo y los pronósticos no parecía que no se iba a cambiar durante todo el día, pero no son cosas por las que se te puede borrar la sonrisa y como dice el dicho que me gusta mucho, “a mal tiempo, buena cara”. Y así fue que entramos cerca de las tres y antes de ir a ver algún dj me fui a la rueda gigante de parque de diversión que hay detrás de un escenario en la cual te podes elevar más de cien metros dándote las mejores panorámicas de todo el complejo para poder sacar muy buenas fotos. Generalmente el último día guardan toda la artillería pesada para poner los mejores dj en el main stage y que la gente se concentre ahí, pero al ser al aire abierto y sin cesar la lluvia, la gente se repartía entre las carpas y escenarios cubiertos. Nos fuimos para bancar un poco el frío y no mojarnos a la carpa de Versuz y así es como llegas a conocer dj que nos conoces y te terminan gustando mucho con diferentes estilos de música, sonó Manuel de la Mare, Ken Colt y Dave Lambert. Tres estilos diferentes de electrónica pero se lo pasó muy bien, bailando y tomando algo mientras nos escapábamos del agua. Alrededor de las siete de la tarde nos fuimos todos para el Main Stage donde empezaba ya le headline y ya nos quedamos ahí hasta el cierre de la fiesta, pasando de a uno los siguientes dj Steve Angello, Harwell, y Tiesto. El cierre estuvo a la altura de las circunstancias con un Tiesto muy arriba y todo el lujo de decoraciones de iluminación con video, acompañando de una serie de fuegos artificiales que iluminaron el pálido cielo e hicieron brillar a las más de 70.000 personas concentradas en la bahía. Así terminaba otra jornada más de Tomorrowland, con un fin de semana complicado por el clima pero con la suerte de haberla vivido de nuevo con amigos y conociendo gente nueva con la mejor onda, disfrutando de la mejor música. El año pasado había dicho que ya había cumplido con las veces que había ido a la fiesta y que no iba a ir más, el destino me la hizo cruzar nuevamente, asique no voy a decir que no voy a volver jamás, pero sí creo que esta vez habrá un largo tiempo por delante si es que vuelvo. La vuelta al hotel se hizo larga y el cansancio de los tres días ya pesaba demasiado, pero saque fuerzas para parar a comer un doner kebap y así si con la panza contenta irme a dormir y descansar para lo que se venía.

Bruselas Gusto Amargo

De todos los que pasamos el fin de semana por la fiesta, algunos seguían viaje para otros destinos y con otros me iba a cruzar en una semana en Ibiza, ya que habíamos alquilado entre 10 una casa en la isla para pasar unos nueve días. Pero en mi caso no tenía ningún plan para los próximos cincos días, al igual que Pablo y Ariel, por lo que decidimos quedarnos dos días más recorriendo Bruselas, ir después para Brujas y retomar el viernes el regreso a la capital para así tomar el avión que nos llevase a las Eivissa (así se escribe en el idioma que hablan en la isla). Lo que no iba a saber ese lunes que esa semana iba a ser particular y con muchas contingencias que superar, pero todo es parte de la aventura.

Ese lunes amanecí temprano ya que tenía que hacer el check out y luego de desayunar me fui para el hotel de Ari que quedaba a unas cuadras, ya que íbamos a quedarnos ahí unos días más con él y Pablo. Cerca del mediodía dejamos las valijas en la habitación y los tres junto con Ivan y Nata nos fuimos a caminar por los alrededores céntricos y buscar algún lindo restaurante para paliar el hambre generalizado que había. Los comercios que más sobresalían de todas las calles eran los típicos waflles y locales de papas fritas por todos lados, una curiosidad que luego iba a enterarme porque. Finalmente paramos en un bar con diferentes platos de comida americana y nos quedábamos almorzando mientras charlábamos y recordábamos los mejores momentos pasados del fin de semana. Ivan junto con Nata se fueron rápido ya que tenían que tomar un vuelo para Berlín donde iban a pasar unos días antes de Ibiza, y nosotros nos fuimos a caminar algunas cuadras visitando locales de ropa y dándole tiempo al estómago para que pueda hacer una digestión decente. La lluvia intermitente y el cansancio acumulado nos fueron dando pelea que no íbamos a poder revertir y que luego de una hora de caminata y con un consenso casi automático nos volvimos al hotel para descansar. Era evidente que la falta de horas de sueño había que reemplazarlas asique cerca de las ocho de la noche, donde todavía el cielo estaba claro, nos acostamos y de esa manera inconscientemente nos fuimos a dormir hasta el otro día a las nueve de la mañana. Nada mal para hacer una cura de sueño acelerada y descansar como se debe.

El martes ya amanecidos sin despertador como quien solo se despierta cuando el cuerpo mismo sabe que es hora de levantarse y activar el día, habiendo ya recuperado todas las fuerzas necesarias, y luego de un baño nos fuimos para desayunar y arrancar el día a pesar de que las nubes y una leve llovizna amenazaban por la mañana. Les dije a los chicos de ir a hacer el free walking tour por la ciudad para conocer un poco de su historia y recorrer los principales lugares turísticos, no teníamos muchos días y en mi opinión siempre es la mejor opción para ver un poco de todo. Pilotin en mano porque la lluvia no cesaba, nos fuimos directo para Grand Place de donde daba comienzo el tour y pese al cielo nublado que no permitía hacer brillar los hermosos edificios que se encuentran en la plaza, la belleza arquitectónica nunca deja de sobresaltar apenas entras a la plaza. En un radio de 360° se puede observar desde el imponente ayuntamiento de la ciudad (particular historia del arquitecto que lo realizó confundiéndose y dejándolo asimétrico) con su fachada impoluta brillando con todos los adornos color oro y todas las construcciones realizadas entre los siglos XV y XVII, donde se establecieron los gremios de las diferentes industrias tales como Lecheros (Hoy una famosa cervecería) Toneleros, Arqueros, Merceros y Banqueros. Todos estos edificios se combinan para formar una de las plazas europeas más lindas dando un espectáculo sin igual de arquitectura y diseño donde no te alcanzan las panorámicas de las cámaras para poder dar una foto perfecta del lugar. Así comenzábamos el tour entre la lluvia y una gallega que empezaba a contarnos un poco de la historia de Bélgica y por supuesto de la Grote Markt o Grand Place. Nos adelantamos unas cuadras mientras me enteraba de la fascinación de los belgas por el comic, en especial de su personaje icónico con más de miles historias y aventuras de Tin que desde mi ignorancia no sabía que pertenecía a ese país de origen. Los locales de waffles y papas fritas seguían invadiendo las calles turísticas donde a cualquier hora podes cruzarte con alguien comiendo un waffle belga con nutella y frutas con crema, o miles de conos de papas fritas con todo tipo de salsa y aderezos, lo cual ya me iba dando una idea cual iba a ser mi menú esa tarde. Llegamos después a ver una escultura de una niño meando, literalmente Manekken Pis, en historias y leyendas sobre el mismo que a mi entender no eran más que historias para poner alguna estatua turística y que miles de personas pasen para sacarse una foto y promocionar la ciudad. La lluvia seguía yendo y viniendo de a ratos pero a paso ligero seguimos por la zona céntrica recorriendo los principales puntos turísticos como La Ópera, La Catedral, El Museo de Bellas Artes terminado en el palacio real con toda la historia sobre el último siglo del país. Datos curiosos sobre Bélgica como tener tres idiomas oficiales, el Francés, El Neerlandés y el Alemán, es la capital de la unión europea con una zona exclusivamente destinada a los organismos e instituciones de la eurozona y con la particularidad de ser famosos por sus waffles, cervezas, inventores del praliné y la irremplazable Papa Frita. Historia que vaya a saber si es verdad pero que mal llamada French Frites, los gringos la copiaron cuando uno soldados de la segunda guerra mundial la probaron en una región al sur de Bélgica y como no sabían dónde estaban y las familias que la producían hablaban francés, la llevaron para Norteamérica con el mote de Papa Francesa. Luego del tour nos fuimos caminando porque el parque hasta llegar a la zona donde está el parlamento europeo y todos los demás organismos que fuimos recorriendo hasta llegar al parque del cincuentenario, con más de 30 hectáreas para recorrer y un arco donde conmemoran la independencia Belga. Junto con un argentino que estaba viajando solo y se nos sumó para la caminara de la tarde, hicimos un parate en la caminata para ingerir un par de doner kebap con papas fritas y seguir camino para recorrer algunos barrios más que nos quedaban por visitar y volver  para la Grand Place, con nuestro hotel a un par de cuadras. Antes de llegar no podía dejar de probar el típico waffle asique paramos con Ariel en una casa especialista en la materia y erróneamente pedimos uno cada uno, ya que al terminar ese increíble waffle con banana, frutilla, crema y cubierto con nutella nos dimos cuenta que tendríamos que haber compartido y que para bajar ese waffle iban a hacer falta varios ninjas, algunos litros de agua y varias horas de reposo, pero valió exquisitamente la pena. Las más de ocho horas que caminamos por toda la ciudad y todo lo que habíamos comido nos dieron por finalizado el día asique nos quedamos en el hotel por la noche haciendo cosas en la compu, armando el día del miércoles que partíamos para brujas y charlando. Bruselas es una ciudad para conocer y disfrutar de su arquitectura y personalidad, con zonas modernas, antiguas y una mezcla de culturas e historias que te llevan a conocer su diferente aspecto y carácter mientras se la recorre.

El programa del miércoles era levantarnos temprano, armar las valijas e irnos para Gare Central a tomar el tren que nos llevase en una hora y media a Brujas, pasear ahí dos días y retomar el viernes para Bruselas y partir a Ibiza. Así fue que arrancamos a la mañana caminando para la estación central y cuando llegamos a la misma quisimos comprar los tres tickets en las máquinas automáticas pero como nuestras tarjetas son internacionales y necesitaban la firma, nos denegaba la compra asique tuvimos que ir a la boletería. Me acerque yo con Ari ya que iba a para los tres con mi tarjeta y nos pusimos en una fila hasta que me llegó el turno. Yo estos meses estaba viajando con un carry on y mi mochila donde siempre la llevaba conmigo y tenía todo lo de valor, ya que la valija grande la había dejado como base en Ginebra. Cuando me tocó el turno, deje mi mochila junto al carry on un metro atrás mío ya que estaba Ariel esperándome y para no estar con todo encima se lo dejé a él, la compra iba a ser rápida y nunca jamás pensé que iba a ser la última vez en mi mochila negra. Cuando compre los tres tickets y el vendedor los retiró de la máquina para entregármelos, el ultimo se atascó por lo que tuvo que llamar a alguien para que lo ayude ya que no salía de la máquina. En ese momento mire par atrás y vi a solo un metro detrás mío a Ari con sus cosas y las mías delante de él, me di vuelta y espere a que solucionen el tema para retirar los tickets. Tres minutos después y con los boletos en la mano me di vuelta y lo que vi fue a Ari hablando con Pablo afuera de la fila mirando los horarios de salida y solo mi carry on detrás de mí, y sin dudarlo pensé; me afanaron. La desesperación fue instantánea y le pegue el grito a los chicos que me habían robado la mochila para que vean si alguien la tenía entre el tumulto, salí corriendo para todos lados buscando quien podía ser pero el fervor de una estación central por la mañana y las miles de personas que estaban transitando no me dieron buen augurio. Pedimos a un personal de la estación que llame a la policía pero para sorpresa no solo nos dijeron que ellos no pueden llamar sino que la policía en esos casos no va hasta ahí si no se tiene al ladrón agarrado, sino que vos tenes que ir a hacer la denuncia a la estación, ni molestia se tomaron en ver donde podía estar el ladrón o que había pasado. Cada cosa que tenía en la mochila se me venía a la cabeza y con cada una la tristeza se acrecentaba a grandes pasos, pensando todo el tiempo lo mismo, perdí todo lo que tenía del viaje. Con la angustia y el sentimiento de tristeza por todo lo que tenía y estaba perdiendo, seguí recorriendo a mas no poder toda la estación de tren y alrededores, sin dar indicio con nada ni nadie que pueda tener mi mochila y con la resignación pronta de aceptar lo que estaba pasando tratando de encontrarle una explicación a lo que había pasado. Paso media hora hasta que me di cuenta que no iba a poder recuperarla y tenía que empezar a pensar en los próximos pasos ya que lo peor de todo es que mi pasaporte estaba dentro junto con cámara, gopro, dico externo con todas las fotos del viaje, computadora, cargadores, etc, etc. Lo material es lo que menos me importaba en ese momento sino más bien todos los recuerdos que venía juntando del viaje y sobretodo las fotos (iba a hacer el back up a la nube la semana siguiente) y como peor problema conseguir un nuevo pasaporte italiano en dos días para salir de Bélgica. Con un poco de calma recuperada, los chicos se quedaron en la estación con las valijas y yo me fui a la estación de policía al lado de Grand Place a hacer la denuncia y conseguir la notificación para irme al consulado italiano a sacar de nuevo el pasaporte que era lo más urgente. El tema fue para lago ya que había una sola persona atendiendo a más de seis personas que esperábamos el turno y me llevo dos horas poder salir de ahí con denuncia hecha con todo lo robado. Mientras estaba esperando para que me atendieran en la estación de policía lo único que se me pasaba por la cabeza era todo lo que había perdido, angustia, tristeza, puteadas por el descuido y el robo y muchos pensamientos negativos constantemente como me solía pasar siempre que tenía algún acontecimiento no deseado, pero fue un instante en el que me pregunte; Puedo hacer ahora? Vale la pena ponerme así? Puede recuperar lo que ya no tengo? Y al entender que todas esas preguntas tenían una respuesta negativa solo me dedique a relajarme y a buscarle el lado de aprendizaje a lo que me había pasado entendiendo que por más triste y feo que haya sido perder todo lo valioso, desde lo material hasta lo afectivo, nada iba a volver y había que vivir con ello. No fue algo de un primer momento sino que las sensaciones fueron mutando a lo largo de los días y el aprendizaje nunca se termina, solo hay que seguir evolucionando y aprender a vivir con lo que a cada uno le toca, lo bueno y lo malo y creo que de eso se trata la vida, APRENDER día a día. Con la denuncia en mano me encontré con Pablo que me acompañó al consulado mientras Ari se quedó en un hotel enfrente a la estación con todas las valijas. Por suerte el celular y la billetera la tenía todavía conmigo asique pude comunicarme y hacer algunas llamadas que necesitaba para empezar los tramites y en el consulado me tomaron todos los papeles pero me informaron que el pasaporte no lo podían emitir de nuevo hasta no tener un OK desde el consulado italiano en Buenos Aires y que generalmente tardaba esto, más sabiendo que tenía un solo día de margen por la diferencia horario. Las esperanzas estaban intactas por lo que deje todo preparado para el viernes volver bien temprano a la mañana para terminar el trámite e irme con nuevo pasaporte para Ibiza. Volvimos con Pablo para la estación donde nos encontramos con Ari, desahogamos un poco la pena de lo acontecido y nos tomamos el primer tren que pasaba con destino a Brujas, para disfrutar de aquella ciudad de cuento de hadas y despejar un poco la mente.

Brujas Soñada

El viaje en tren duro una hora y media aproximadamente, en mi caso el tiempo paso sin darme aviso porque seguía procesando todo lo que había pasado, peleando inútilmente con mi mente para dejar de pensar en todo lo que podría haber hecho para que no hubiese sucedido el robo, cuando en realidad lo único que sirve es aceptar lo que pasó y mirar para adelante. La noche anterior habíamos reservado un hotel a una cuadra de la plaza central, donde arribamos sin ningún problema con un taxi alrededor de las cinco y media de la tarde. Dejamos las valijas en la habitación y nos fuimos a caminar por la tan famosa Brujas, pueblito en el que todo el mundo que te lo referencia conjuga las mismas palabras al describirlo, “es un sueño“. Su nombre proviene del noruego antiguo “Bryggia” (puentes, muelles, atracaderos) y es interesante destacar que en el idioma flamenco significa «puente», pero esta ciudad ostenta como nombre el plural de esta palabra debido a la gran cantidad de puentes que en ella existen. Su principal atractivo es su casco histórico donde mantiene intactas las estructuras arquitectónicas medievales que van desarrollándose a través de los canales y las calles pintorescas. Así fue como partimos de la plaza y como siempre digo que es la mejor forma de recorrer los pueblos y ciudades, nos fuimos adentrando por sus calles sin destino alguno, sino simplemente caminar disfrutando del paisaje y lo que esta bella ciudad tenía para ofrecernos. Todas las calles con sus casas decoradas al estilo medieval parecen pintadas por la forma estéticamente prolija que tienen, con una limpieza espectacular, deshabitada como si todo fuese un decorado perfecto de una película histórica. Los canales se van abriendo a medida que te alejas de la plaza central y los paisajes verdes aparecen de fondo bordeando el canal principal que rodea a la ciudad como una gran circunferencia. Las fotos no cesaban y el disfrute simplemente de caminar sobre esas calles con el atardecer cayendo sobre el oeste nos daba un lujo sin igual, esas simplezas de la vida donde no necesitas nada más que un buen paisaje y una increíble caída del sol. Llegamos a una de las entradas del casco histórico donde se asomaron varios molinos ordenados de forma consecutiva dando una vista ideal para hacer un parate y tomarnos una cerveza en el bar que encontramos en la esquina mientras terminábamos de ver como el sol nos iba regalando los últimos destellos anaranjados del día. El bar tenía mucha onda y después de un par de cervezas empezamos a ver ininterrumpidamente suculentos platos de pasta que salían, lo que nos produjo un apetito instantáneo que definitivamente lo suplimos con tres espaguetis a la bolognesa, esas decisiones tan acertadas que toma uno a veces. La pasta estuvo sensacional, el atardecer perfecto y un par de cervezas más nos dieron por terminado un día agitado, que empezó de mala manera y termino con un deleite superior, revanchas de la vida que te da en menos de doce horas. Vino bien la caminata de vuelta al hotel para bajar la pasta pero en el camino nos tentamos con las casas de chocolates que seguían abiertas y los confites con bombones de chocolates terminaron coronando el día.

El jueves nos levantamos temprano y luego de desayunar alquilamos unas bicicletas para ir a pasear por el resto de la ciudad y conocer un poco más los afueras. El clima estaba intermitente asique a cada rato parábamos en algún lado a resguardarnos de la llovizna, pero nada impedía seguir disfrutando de todo el esplendor de Brujas y sus calles. En algunas partes nos asombrábamos de que no haya nadie caminando y las casas parecían como vacías, mirábamos a través de la ventana si había algún rastro humano pero no dábamos con tales señales, quizás por ser verano los habitantes se habían escapado a sus vacaciones o simplemente la ciudad es así de tranquila todo el año. Con el cálido sol atravesando algunos destellos de luz a través de las nubes seguimos bicileteando por todo el anillo que rodea a la ciudad pasando por diferentes canales, barrios, avenidas principales y monumentos históricos. Paramos a almorzar en un barcito en el centro para descansar un rato y después los chicos querían hacer algunas compras ya que estábamos en la zona de locales asique yo aproveche para hacer algunas llamadas y mandar mails ya que tenía que confirmar que si o si ese jueves desde el consulado italiano en Buenos Aires le mandasen el OK para Bruselas ya que sino al otro día iba a estar en serios problemas. Por suerte mi cuñado me paso un contacto de adentro que después de unas horas me confirmó que el responsable de pasaportes ya había enviado el OK, la tranquilidad llego al cuerpo y la felicidad iba en aumento. Cuando terminaron las compras nos subimos a las bicis y nos fuimos sin rumbo a pedalear por afuera de la ciudad donde nos encontramos unos paisajes fabulosos, mezclando las casas de campos con sus cosechas a puro fervor, inmensos molinos de fondos demostrando la energía renovable que utiliza esa ciudad y algunos pequeños barrios residenciales con casas y calles de un orden y tranquilidad sin igual. Simplemente pedalear con el atardecer a cuestas, el reflejo del sol en las extensas hectáreas de trigo y el respirar ese aire puro aire que te penetra los pulmones como una brisa fresca hicieron de ese momento simplemente perfecto. En este caso el dicho sería “más vale bueno conoció que bueno por conocer”, ya que sin dudarlo volvimos al bar sobre el molino para hacer una cena europea y disfrutar de algunas cervezas belgas. Esta vez dejamos la pasta de lado y comimos unas ensaladas con plato de pescado, y de postre tiramisú sumando un waffle con frutilla y nutella a nuestra golosa despedida de Brujas. En mi caso pedí una ensalada de pollo pensando que iba a venir la típica cesar o algo por el estilo, pero resulto ser una exótica ensalada de verdes con pollo, dressin de yogur y acompañado todo de exquisitas frutas frescas como frutilla, kiwi, melón, sandía, uvas y toque de miel. Pensé que era un chiste y que no iba a estar rico, termino siendo una de las ensaladas más ricas que comí con una mezcla de sabores en la boca que dieron una fiesta sin igual a mis papilas gustativas. Solo le quedó al día unas horas para volver a dejar las bicis, ordenar las valijas en la habitación y en mi caso prepararme para salir a las siete de la mañana rumbo a Bruselas en tren ya que a las nueve tenía que hacer el trámite del pasaporte y de ahí salir corriendo para el aeropuerto.

Llegue a tiempo a la estación central donde hacía dos días me habían robado y justo me cruce de nuevo con el encargado que estaba en atención al cliente y como tenía tiempo hasta ir a al consulado me quede hablando con él. Le pregunte porque era que en la estación principal de la capital de su país no había un solo policía ni tampoco iban en los casos de robos, a lo cual me contesta que ese modus operandu en el que me robaron pasa todos los días cerca de diez o quince veces y que la policía no hacer nada, ya que es una zona liberada y la mafia siempre sale ganando (Primer Mundo?). No me asombró mucho ya que lo mismo sabía que pasa con los taxis ahí pero que sea tan grotesco todo si me sorprendió, le dije que nunca me iba a olvidar de Bruselas y menos de Gare Central entre risas irónicas. Cuando llegue al consulado 45 minutos antes de que abriera me lleve la sorpresa de ver que ya había cinco personas haciendo fila lo que me impacientó porque tenía que hacer todo rápido. Delante de mí tenía unas cuatro tanas, alrededor de cuarenta y pico de años, que estaban con otro hombre esperando también para hacer un trámite. Se me pusieron a charlar y entre itañol y señas fuimos charlando y les conté todo lo que me había pasado. Sin dudarlo empezaron a hablar con todos los que estaban adelante mío avisándoles que yo estaba en una emergencia y que iba a pasar primero, como tanos gritando y gesticulando de groso modo. Muy simpáticos les agradecí y nos pasamos los minutos que faltaban hablando del viaje y la historia de cada uno mientras ellas me hablaban en italiano fluido sonriendo sin yo poder entender que decían en muchos casos. La puerta se abrió y como habían arreglado con todos, pasé primero, a lo que entre directamente a la zona de pasaportes pero cuando vi la cara del que me había atendido el miércoles pasado supuse que algo iba mal. Alberto Cossa, nombre que no voy a olvidar, me comunico que lamentablemente el mail con la confirmación no había llegado y que no podían librarme el pasaporte, entre nervios y el corazón comenzando a palpitar en aumento, les explique que no podía ser ya que me habían confirmado desde adentro que se había mandado y que necesitaba le pasaporte ya que sino perdía el vuelo y tenía que pasar todo el fin de semana en Bruselas. La diferencia horaria no daba chances a que lo puedan hacer el mismo día por lo que me quede resignado en un asiento a la espera de ver si milagrosamente aparecía en alguna casilla de mail esa confirmación. Daniela, una de las italianas, me pregunto qué había pasado y le comenté, y a mi sorpresa se levantó y empezó a hablar con todos los empleados para que me den el pasaporte si o si, gritando en italiano y peleándose con todos. Entre la vergüenza que me daba y los gritos de los italianos que salían por la puerta, le agradecí pero lo dije que no importaba, que iba a ver como lo solucionaba, un personaje divino esas italianas. Resulta que el mail no estaba y la solución que me dieron fue hacerme un pasaporte de emergencia en un papel por cinco días para salir del país pero si o si tenía que volver ahí para terminar el proceso cuando llegase el mail, el problema es que tenía que mandar a Ibiza el pasaporte argentino que lo tenía en mi valija grande en la casa de Javi, en Ginebra, sino no iba a poder salir de España tampoco. Al ver que era la única solución viable tomé el riesgo y con pasaporte de emergencia en mano salí caminando mientras los tanos y las tanas aplaudían cual si hubiese sido una victoria, entre risas y agradecimiento pensaba que esas reacciones y emociones solo las siente la gente latina y te das cuenta porque los argentinos somos como somos, y de dónde venimos. Pero la película no terminó ahí ya que todo ese grupo justo término el tramite al mismo tiempo que yo y esta Daniela al saber que en dos horas salía mi avión me dice: “vos no te preocupes, nosotros te llevamos al aeropuerto”, yo ya no sabía cómo agradecerles todo lo que hacían pero acepte la ayuda y los cinco nos subimos al auto familiar encarando a gran velocidad para el aeropuerto. Empezamos a hablar con Daniela en ingles ya que nos dimos cuenta que era mejor que mi italiano y que su español y como son las vueltas de la vida que me cuenta que hacía treinta años ella se había ido sola a recorrer el mundo por un año y que me felicitaba por lo que estaba haciendo. Me contó brevemente su historia de vida y todas las aventuras que afronto viajando sola en la década del ochenta por Europa y todo Asia. Creo que fue una mezcla por los nervios y las emociones pasadas, sumado al sentimiento de agradecimiento por lo que me estaban ayudando estos italiano y dándole un toque especial al asunto el que tanto ella como yo habíamos teníamos un punto en común, que algunas lágrimas me empezaron a brotar de los ojos, tratando de contenerlas como podía. Llegamos a tiempo al aeropuerto y entre besos e infinitas formas de agradecimiento a ellos nos pasamos los contactos y quedé en contarles como terminaba la historia del pasaporte. Dos horas después estaba en el avión con los chicos volando para Ibiza, con un pasaporte de emergencia en papel, con anécdotas lindas, divertidas y feas, y una historia más para sumar a este viaje donde todo forma parte de lo mismo; la hermosa aventura de viajar.

Ibiza Fiesta

Ibiza a ser la segunda vez que visitaba la hermosa isla de los Baleares, había sido en el 2012 la última vez que había ido pero mucho no pude recorrer ya que fuimos pocos días y como estábamos sin auto nada más nos quedábamos durante el día en el hotel de Santa Eulalia y a la noche íbamos directo a los boliches, esta vez iba a ser distinto. Volé con parte del grupo que íbamos a estar en la casa, los demás venían de otros destinos o iban a ir llegando en los próximos días. El vuelo se demoró un par de horas por lo que finalmente tocamos tierra cerca de las seis de la tarde, fuimos directo a retirar uno de los autos que habíamos alquilado y emprendimos viaje. Ivan se ocupó de reservar una casa en San Antonio para todos, como hizo también el año pasado en Mykonos consiguiendo una casa de ensueño, para que estemos todos juntos y pasar una semana de auténticas vacaciones de amigos. Como la casa nos la iban a entregar el sábado por la tarde, algunos se fueron a parar una noche a un hotel, otros ya habían reservado un apart cerca de la casa y en mi caso me fui para la casa de Andy, un amigo argentino de Ivan y Nata que vive en la isla desde hace ocho años y que iba a terminar siendo un anfitrión de lujo esa semana. El día estaba llegando a su fin pero no íbamos a dejar escapar el primer atardecer de la isla, por lo que nos juntamos todos en el místico Café del Mar para tomar unas cervezas y disfrutar de la caída majestuosa del sol sobre el mar mientras unos acordes sobaban de fondo. Ya con la luna tomando protagonismo y el claro horizonte oscureciéndose arrancamos cada uno para su lugar, en mi caso para dejar las cosas en la casa de Andy y agradecerle el gesto de hospedarme esa noche. El departamento quedaba a unas cuadras del café, en un tercer piso con ningún edificio de frente, dando una de las vistas más privilegiadas de San Antonio para disfrutar de sus paisajes ya atardeceres. Nos quedábamos en el balcón con Andy, Ivan y Nata charlando y comiendo una picada hasta que la noche cayó para darnos pie e ir cenar a un lindo resto sobre el puerto. El clima estaba ideal para cenar afuera y con una cena distendida entre cervezas, ensaladas y mariscos cerramos la primera noche en la legendaria Ibiza.

El sábado amaneció un poco revuelto el clima ya que terminó lloviendo sobre la madrugada y había levantado mucho polvo que cubrió a los autos y edificios de la zona, hicimos un desayuno/almuerzo express en el balcón y nos fuimos a disfrutar una de las playas más lindas del lugar hasta que nos entregase la casa, Cala Compte. Esta cala está a unos veinte minutos en auto de San Antonio y brinda uno de los mejores atardecer que se puede ver, piedra caliza, arena blanca y un mar azul profundo mezclado en algunas partes de turquesa que dan unos contrastes sin igual a la hora de elegir un lugar de playa. Fueron solamente un par de horas que nos quedamos tomando sol y disfrutando de la playa aunque el clima no era el óptimo, para irnos después a recibir la casa y acomodarnos. Más que una casa, el complejo era tres departamentos inmensos uno arriba de otro que desde lejos parecía una gran casa pero que cada uno era independiente del otro. Nosotros tomamos dos de esos ya que en los tres se podían albergar más de veinte personas y nosotros solo éramos diez. Un gran parque de frente con varias cocheras, pileta a media altura con un gran quincho y ambos departamentos bien provistos de equipamiento y decoración para disfrutar otra vez de un buen hogar por unos días con amigos. La tarde se pasó acomodando todo y viendo cada rincón de la casa mientras nos dábamos un chapuzón en la pileta con buena música de fondo, dando comienzo a lo que iba a ser una semana de playa, música, fiestas y amigos. Como parte de la bienvenida, la mayoría de los chicos habían ya sacado anticipadas para la Creamfields Ibiza que se hacía en el complejo de Ushuaia (Complejo de hotel y discoteca más grande de Ibiza donde hay fiestas todos los días de 5 de la tarde a 12 de la noche con los mejores DJs del mundo) pero en mi caso no estaba interesado en ir asique me quede en la casa un rato más y luego me fui a hacer las compras para el desayuno de toda la semana. Fue tarde cuando me di cuenta que ir solo no era suficiente para comprar las provisiones del desayuno de diez personas, pero la energía sobraba en ese momento y después meter quince bolsas al auto y acomodar todo en las alacenas y heladeras me quede descansando en la pileta. A la noche me fui a buscar a Benja que llegaba desde Buenos Aires cerca de las diez y de ahí nos fuimos a tomar algo enfrente de Ushuaia para esperar a los chicos que salían a la medianoche y volver a la casa. A la salida nos encontramos todos y nos fuimos para la casa donde terminamos cenando algo en el quincho y charlando hasta la madrugada.

Al otro día  empezamos a desayunar con el equipo completo de la casa y nos fuimos a pasar la tarde a la playa de Benirras, en el norte de la isla. Algunos de los chicos que ya habían ido recomendaron ir ya que los domingos había una ferie de hippies y en las últimas horas del día se ponían a tocar los tambores y cantar con el paisaje de fondo, lindo atractivo para ver. Al llegar nos fuimos a uno de los paradores que había para almorzar y después nos pasamos toda la tarde conversando en el mar, en la playa y nadando un poco de la mano de la especialista Nata. El show finalmente comenzó alrededor de las siete y media donde un conjunto de flacos se pusieron a tocar los tambores a todo ritmo y la gente se empezó a aglomerar buscando las mejores para sacar fotos o simplemente bailar al compás de la música. El espectáculo duró cerca de dos horas con un clímax en la caída completa del sol donde las manos de los percusionistas ardían de agitarse contra esos tambores cuyo sonido aumentaba a cada minuto que el sol iba cayendo. NO había que hacer nada más que dejarse llevar por el ritmo y sonido junto con la bella postal de aquella cala que ofrecía una vez más aquel atardecer soñado. La frutilla del postre vino de la mano de dos hippies que empezaron a hacer una danza con fuego con los sonidos de fondo y que dieron el cierre perfecto a ese largo día de playa. La vuelta a la casa se hizo larga ya que nos perdimos un poco y el cansancio de estar todo el día bajo el sol me gano la pulseada, algunos después de comer se fueron a bailar y otros nos quedamos tomando algo junto a la pileta con unos buenos sets de fondo para terminar el día.

Lunes tocaba conocer otra cala más de la incansable isla y en este casó nos fuimos a una que quedaba cerca de la casa, no por eso menos linda, Cala Salada. Esta cala se encuentra sobre la costa oeste donde se pueden ver las mejores puestas de sol, y tiene una extensa playa que se divide entre una pequeña bahía a la cual se accede por un camino superior o por las roca de la playa. El agua estaba a una temperatura perfecta y la calma del mar me dieron las ganas de ir a nadar, asique nos fuimos con Ivan y nata a bracear de punta a punta, donde no había que hacer mucho esfuerzo para deslizarse sobre el agua debido a la gran salinidad que tenía, un placer. Ese día nos fuimos preparados con heladerita provista de muchas bebidas y frutas asique nos quedábamos toda la tarde disfrutando de la playa con un sol reluciente y una onda muy copada de la gente que estaba. Las cervezas, el agua y las frutas nos fueron reponiendo del calor intenso y el hermoso paisaje de fondo nos regaló una tarde completa para terminar otro lindo día visitando nuevas calas. A la noche nos fuimos invitados por Andy, a una fiesta que el organizaba en el boliche Privilige llamada Windtalkers, donde sonó de la mejor música Tecno acompañada de una puesta en escena impresionante. Nos dieron una mesa en el vip y nos pasamos toda la noche bailando y disfrutando de la buena música que pusieron varios Dj, noche redonda.

El clima no parecía seguir en buenas condiciones y el martes amaneció bastante nublado asique nos quedamos desayunando tarde y relajándola en la casa. Ari, uno de los chicos, es Dj y ese mismo día a la noche temprano iba a estar tocando en Playa D´ En Bossa en el mismísimo Bora Bora. Para enganchar el día y poder ir a verlos nos fuimos para a las seis donde nos quedamos en la playa primero tomando unas sangrías  bajo los últimos destellos del sol que quedaba y a las nueve nos fuimos para Bora Bora a hacerle el aguante a Ari que terminó poniendo un muy buen set haciendo bailar a toda la playa por dos horas. Toda una nueva experiencia para él tocar en ese lugar rodeado de gente amiga dando un muy buen espectáculo que por suerte le sirvió para que se le abrieran otras puertas en Ibiza. Cuando terminó nos fuimos por la playa contemplando la clara noche que iluminaba la luna hasta otro parador que estaba tocando un Dj y que nos quedamos viéndolo hasta la una.

El miércoles era el día indicado para ir a Formentera y en mi caso poder volver al lugar de playa más lindo que he conocido en mi vida. Nos tomamos el ferry a la mañana y al mediodía ya estábamos listos con las motos para empezar a recorrer la isla y sus deslumbrantes calas. Nos cruzamos toda la isla hasta llegar al extremo norte donde paramos en una cala que yo había ido en su momento, donde tiene una de las mejores playas para visitar. Que difícil describir con palabras lo que uno ve entre ese reflejo impresionante del agua turquesa contra las grandes rocas y piedras que bordean la isla hasta el faro, dando un tono azulado a las mismas que se contrasta con la arena blanca que refleja los intensos rayos del sol. Es una postal que nunca te podes cansar de ver y admirar, donde solo tenes el deber de relajarte y disfrutar de todo su esplendor. Nada con esas aguas es simplemente sentirte libre de flotar admirando el paisaje y llegando a un éxtasis de relajación que pocas cosas te hacen sentir así. El sol pegaba fuerte y de vez en cuando nos teníamos que refugiar debajo de la sombrilla pero igualmente de cualquier ángulo el espectáculo siempre estaba de frente. Comimos unos sándwiches ahí y nos quedamos unas horas más hasta ir a la siguiente cala, Ses Illetes. Para eso nos volvimos a cruzar la isla, volviendo para el lado del puerto, y nos fuimos hasta una de las calas más famosas por su gran extensión y paisaje frente al mar. Allí nos quedamos lo que quedaba de la tarde, donde me dí el gusto de dormir una placentera siesta exprimiendo cada minuto que quedaba de la visita. Lamentablemente tuvimos que regresar antes del atardecer para devolver las motos y tomarnos el ferry de vuelta, llegando cerca de la noche a la casa para comer algo y relajarla después de un intenso día de sol.

Al día siguiente como el clima no venía mejorando nos quedamos en la pileta mientras preparamos un completo brunch en la galería para saciar el hambre. Yo me tuve que ir para el centro a buscar mi pasaporte argentino que me habían enviado ya que sino no podía salir de Ibiza, por suerte había llegado y con él en mi poder mi tranquilidad finalmente reinó. Ese día a la noche tenía, en lo que a mí respecta, la mejor fiesta ya que tocaba Above & Beyond en Amnesia, siendo estos el grupo que más me gusta y representa de lo que siento por la música electrónica. Hace ya varios años que sigo su música y la conexión que tengo con sus temas, producciones, letras y forma de espectáculo en que brindan sus shows, me hicieron ir a verlos cada vez que podía en Argentina o el exterior. Entiendo que a mucha gente no le guste la música electrónica y no tiene por qué gustarle a todos, pero siempre recomiendo escuchar alguno de sus discos o sets que arman porque tiene un encanto y deleite musical excepcional entre los temas que componen con grandes cantantes y la mezcla con bases de música electrónica que hacen una armonía perfecta. Antes de asistir a la fiesta, nos fimos para el resto Cavalli, donde Andy organizaba otra serie de Windtalkers, para tomar unos tragos y pasar a saludar agradeciendo el gesto de habernos invitado a tan glamoroso evento. Impactante lugar sobre el puerto con todo el lujo y glamour de Ibiza dando un espectáculo junto con la decoración temática y los Djs tocando el mejor estilo funky de fondo. A eso de las dos emprendimos retirada y nos fuimos para Amnesia para ver el show de A&B y Eric Priz que tocaba en el mismo lugar. Llegamos con el show empezado pero eso no importó para irnos todos delante de la cabina y quedarnos disfrutando de la mejor experiencia musical que tocó Jono (uno de los tres Dj de A&B) siguiéndolo Cosmic Gate y cerrando la noche Ian Bluestone con un demoledor set que hizo olvidar a todos de la hora tocando hasta las siete de la mañana. Salimos con el cielo aclarado e Ivan y Nata ya tenían programado llevarnos a uno de sus ritos preferidos de Ibiza, ir a disfrutar del amanecer a Playa D´ En Bossa. Para allá fuimos con el auto y bajamos en el parador Bora Bora donde no había nadie y la calma reinante que produce la playa a esas horas ganaba en el ambiente. No hizo faltar conversar o hablar, solo poner de fondo el tema de A&B “Sun in your eyes” y fue como por arte de magia que el gigante circulo naranja fuego empezó a asomarse por el perdido horizonte del mar dando un espectáculo sin igual. Los pocos minutos que duró el tema fueron los necesarios para que aquella figura en el horizonte se eleve por completo de las aguas y como si todo hubiese sido perfecto no faltó nada más para sin decir nada, emprender el regreso a casa.  Son esas pocas cosas de la vida en que las palabras sobran, donde no necesitas nada más que todo el poder de contemplación de una maravilla que te regala la vida, sin pagar, sin nada material, sin nada a cambio, solamente esas cosas que te arrancan una lagrima de prepo.

Terminamos la semana yendo a la playa de Salinas al otro día, en el parador de Sa Trinxa, donde disfrutamos todos juntos el último día de playa, recordando todo lo que habíamos hecho en la semana y como siempre digo dando gracias a la vida de poder viajar y sobretodo compartirlo con amigos. Me pasa cuando termino viajes o semana de vacaciones con amigos que pienso a veces lo privilegiado que somos en poder hacerlo, son cosas que uno pasa por alto a veces y no toma conciencia de lo inmenso que es poder festejar la amistad recorriendo lugares por el mundo y pasando semanas enteras con aquella gente que elegís como compañeros de vida. El sentimiento siempre se me traduce en agradecer simplemente el poder vivirlo y ser feliz con eso, que para mí es la clave de todo. Así cerraba mi segunda experiencia en la isla de Eivissa con muchas anécdotas a cuestas, lugares hermosos conocidos, fiestas espectaculares con amigos y otra historia dentro de este aventura, diferente en sí, pero más que gratificante para el viaje. Por delante se venía de nuevo la soledad, de la mano de Paris y desafortunadamente la vuelta a Bruselas para terminar el trámite.

Paris Romántica

Llegue a la dos de la tarde a Paris, con un pálido cielo de bienvenida y una ciudad a la cual tenía que darle una segunda oportunidad. Había venido con mi mama y Flor allá por el 2001, con mis 16 años era la primera vez que pisaba Europa y el itinerario iba a ser una semana Paris y la otra semana Londres. Sin lugar a dudas fue un shcock y algo impactante haber venido a estas ciudades del viejo continente donde tantas veces había leído y estudiado en los libros de historia y donde todo eso en ese momento se transformaba en realidad. Me acuerdo de haber recorrido las calles y monumentos de Paris bastante bien pero siempre me había quedado con la sensación de que no me había volado la cabeza, incluso ciertas cosas que me dejaron un feo recuerdo ya que la había visto muy sucia en algunos aspectos. Creo que además sumó al hecho de no pertenecer a mis ciudades predilectas, que Londres fue una locura para mí y quede fascinado con todo lo que me ofreció la ciudad, dejando relegada a la hermosa Paris. Por eso es que había decidido volver para darme una nueva chance de recorrerla y disfrutar de su encanto.

Un amigo con el que había trabajado en L’Oreal, francés él, me recomendó con una chica que tenía un studio libre en el barrio de Montmartre y que a cambio de un cartón de cigarrillos me lo prestó por las tres noches que me quedaba. No iba a ser del todo buena la bienvenida ya que al entrar al studio, el mismo estaba en pésimas condiciones, deshabitado y completamente sucio por todos lados, bien al estilo francés, pero no decidí darle mucha importancia al tema y me fui directamente a recorrer, como siempre perdido, las calles de la ciudad. Empecé recorriendo Sacre Coure ya que la tenía a dos cuadras y el recuerdo de hace quince años se me vino a la cabeza al instante en que comencé a subir esas escaleras con todo el esplendor de Paris a mis espaldas. Me quedé unos minutos disfrutando de la vista, luego fui a visitar la basílica por dentro apreciando su majestuoso altar y su estructura romana bizantina. Luego baje por sus calles típicas llenas de casas souvenir, artistas pintando retratos y todo aquel típico comercio del barrio que generan todo en conjunto el alma característica de Montmartre. Decidí tomar el subte e ir a la zona más céntrica para volver a visitar todas aquellas zonas ilustres de Paris para que me vuelvan a dar ese pantallazo de grandeza y prestigio que tiene la ciudad. Así pase por el Pont St Michel, crucé para atravesar el Louvre y salir al parque de las Tullerias. La tarde se mezclaba entre un cielo nublado con pocas ganas de aclararse, algunos destellos de sol atravesando las densas nubes dando un contraste particular a todos los puentes que atraviesan Paris con sus decorados detalles en color oro. El paseo siguió por la famosa avenida Champs Elysees con todos sus comercios a topes sobre ambas manos llegando así hasta el imponente Arco del Triunfo. Allí me quede rememorando por unos largos minutos como lo recordaba de aquella vez que había ido y como lo estaba sintiendo en ese momento. Las perspectivas y los ángulos son completamente diferentes cuando se lo ve de chico y ahora, el sentido de los lugares, los detalles, la gente, el aire que se respira y el ritmo de la ciudad me daban una visión completamente diferente de la misma. No podía dejar de ir para el icono sobresaliente de Paris, asique me fui directamente a la Torre Eiffel para disfrutar lo que restaba del día y solamente contemplar esa tremenda estructura mientras se despedía el sol. Clásico de ver a muchas parejas y grupo de amigos en el parque continuo donde se pueden tener las mejores perspectivas de la torre y sacar las clásicas fotos turísticas agarrando la punta de la torre o apoyándose sobre ella. Yo me quede simplemente una horas disfrutando de aquel espectáculo en ver como se iba transformando el paisaje de aquella estructura metálica con los últimos rayos de sol atravesando sus grietas en una gigantesca estructura iluminada con miles de lámparas dando un show de luz nocturno único. En ese momento me invadió un extraño sentimiento de melancolía y soledad, sin saber bien de donde provenían esas emociones en el cuerpo no les impuse resistencia y solo me deje llevar por lo que pasaba en mi cuerpo y se exteriorizaba a través de mis lágrimas. Las emociones seguían saliendo a borbotones y le trataba de ir buscando alguna explicación a eso, pensando quizás que había pasado varias semanas con amigos y ahora volvía la etapa solitaria de viajar, teniendo algunos recuerdos particulares con Paris sobre diferente momentos de mi vida donde esta ciudad casi interfiere en mi vida por completo o simplemente haberme dejado invadir por la nostalgia y el romanticismo que genera esta ciudad en muchas personas. El motivo no importa cual fue, el momento fue algo especial y ahí quedó, dándome otro día más en la vida conociendo lugares del mundo.

El lunes decidí empezar por el free walking tour como suelo hacer y para allá me fui cerca de las once de la mañana, luego de haber tomado un desayuno express en la calle. Los grupos eran enormes para hacer el recorrido asique nos dividieron para hacerlo más personalizado y poder conocer mejor la historia de la capital francesa. Se nota que esa ciudad les gusta a los argentinos porque había más de veinte entre todos los grupos que partieron, en mi caso me toco con otras dos argentinas que habían venido de recorrer el reino único y arrancaban como yo a caminar Paris. El tour duró dos horas y media y a pesar de que el guía parece que estaba en un día complicado, nos contó con bastante detalles la historia de Paris a lo largo de los siglos dando también reseña sobre cada lugar turístico que pasábamos. Después del tour nos fuimos con Flor, Cami y otro argentino que cruzamos, a almorzar a los pies de la torre Eiffel mientras seguíamos caminando algunas calles que no habíamos pasado. Después me fui a caminar solo bordeando todo el Sena en su extensión, logrando las mejores vistas a lo largo del río desde todos sus ángulos. El calor estaba intenso y el sol no daba tregua asique aprovechaba los bancos para descansar de a ratos e hidratarme para seguir con la caminata. Ya por la tarde me encontré con Anne, una amiga holandesa que estaba en Paris estudiando Francés, y nos fuimos a charlar largo rato de los últimos años que no nos habíamos visto por diferentes partes de la ciudad terminando con una buena cena en el barrio latino.

Como había pensado antes de llegar, los dos primeros días me habían cambiado por completo la imagen y había podido disfrutar muchísimo de todos los lugares recorridos y caminados de Paris, dejándome atrapar por su encanto aunque algunas cosas mucho no habían cambiado, la suciedad en algunos lados y la “no buena onda” de la gente. Me fui bien temprano a la mañana al último gran atractivo que no había podido conocer en su oportunidad y que es una de las maravillas del mundo moderno, El Palacio de Versalles. Solo al llegar y ver el contingente de más de 500 chicos y otras miles de personas haciendo la cola bajo los cuarenta grados de sol que hacía aquella mañana me definieron por no ir a visitar el palacio (además ya había visitado muchos a lo largo de Europa) y me fui directamente a recorrer los impactantes jardines que no tenían demora. Realmente es deslumbrante la locura que se les ocurrió a los reyes al hacer semejante cosa, no solo por la perfección en el diagrama de aquellos jardines sino en todos los detalles que tienen. Una dimensión desproporcionada del palacio con sus parques, jardines, botánicos, arreglos y fuentes que danzan y brillan a la luz del esplendoroso reinado francés, fruto del cansancio del pueblo ante tal incoherente contraste con la pobreza que se vivía en la ciudad y que dieron pie a lo que terminó siendo su revolución y la guillotina de varios sangre azul. Me quedé unas tres horas recorriendo todo los sectores de los jardines a pesar del inaguantable sol y calor que iba apaciguando con agua y descanso bajo la sombra. A la tarde volví para la capital y me fui a ver el Parque de Luxemburgo junto con su palacio que no había visitado y que me dieron el lugar perfecto para disfrutar de mi última tarde junto con una placentera siesta. A la noche me fui a un bar que quedaba al lado de Moulin Rouge con las argentinas para cenar y nos quedamos tomando algo mientras la música empezaba a sonar. No tenía la noche libre ya que a las cinco de la mañana tuve que emprender el regreso a Bruselas desde Paris para terminar el trámite del pasaporte italiano y después viajar directamente para Ginebra.

Así fue como me pasé todo el miércoles de tren en tren, visitando solamente por dos horas Bruselas nuevamente, obteniendo el tan esperado pasaporte italiano (el mail con la confirmación de Buenos Aires había llegado dos horas después de que me fui aquel viernes ya que el que responsable se había olvidado de enviar el mail) y yéndome a Ginebra nuevamente a la casa de Javi y Clari. Tuve que volver ya que tenía que rearmar la valija, dejar el carry on y volar el sábado para Estambul. Esos dos días me quede tranquilo en la casa y saliendo a caminar algunas horas por Ginebra, charlando mucho con Clari y disfrutando de las cenas con Javi. Agradecido enormemente de la mano que me dieron estas dos paradas que hice en su casa y por poder visitarlos.

Por delante tenía unas semanas con mucha emoción y anhelo, reencontrarme con mi vieja para recorrer Turquía, Israel y Jordania, un sueño que tiene ella de toda la vida y que pudimos complementarlo en mi viaje para poder vivirlo juntos, otro regalo de la vida para agradecer y disfrutar. Con este viaje comienza también toda una nueva aventura hacia el oriente, donde dejo atrás cuatro increíble y hermosos meses vividos en Europa con miles de historias, gente y emociones vividas. Seguimos y con muchas ganas…IMG-20150727-WA0048 IMG-20150727-WA0047 IMG-20150727-WA0035 IMG-20150726-WA0026 IMG-20150725-WA0027 IMG-20150725-WA0025 Grupal 20150724_184134

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Un comentario en “KM 31.678 Tomorrowland – Bruselas – Brujas – Ibiza – Paris – Ginebra

  1. Mi querido amigo ha sido un placer compartir contigo una parte de esta aventura y tantas emociones y buenos momentos…. Sigue adelante abriendo camino a nuevos rumbos con esa alegria y buena onda que te caracterizan…. pronto te alcanzamos por ahi … Abrazo grande

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